
El
Centro Municipal Integrado de El
Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Diciembre-2018 (Lunes, día 17,
a las 19 horas)
da continuidad a su Cine-Forum
“Recuperando la
Memoria Histórica ”, cerrando el Ciclo “Filmábamos ayer…: Juan Antonio
Bardem, Ladislao Vadja, Edgar Neville, Fernando Fernán gómez” (que ha venido haciendo una cala en lo mejor -y
más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en
colaboración con el Departamento de
Proyectos Culturales de la
FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, supone la proyección de El mundo sigue (España, 1965) de Fernando FERNÁN GÓMEZ (Lima, Perú, 28 de Agosto de 1921- Madrid, España, 21 de
ONoviembre de 2007).
El noveno largometraje como director (octavo en solitario, pues su ya
fulgurante debut -Manicomio, 1954- fue codirigido por Luís María Delgado) de una de las máximas referencias culturales del la España del siglo XX
(dramaturgo con el Premio “Lope de Vega” 1978 por Las bicicletas son para el verano;
narrador que sería finalista del Premio
Planeta 1987 con El mal amor y obtendría el Premio Espasa-humor 1993 con El
ascensor de los borrachos; columnista de prensa; realizador de
televisión con series tan legendarias
como Los
pícaros: Aventuras y desventuras de Lucas Maraña, de 1992; guionista
cinematográfico con el Premio Goya 1987
al Mejor Guión por El viaje a ninguna parte; sublime
actor capaz de dotar infinitos registros
sus más de 150 interpretaciones que le llevaros a los Premios Goya 1987, por Mambrú se fue a la guerra, y 1998, por El abuelo, al Mejor Actor Principal; el Premio
Goya 1993 al Mejor Actor de Reparto por Belle Epoque, o el Oso de Plata al Mejor Actor en el Festival
de Cine de Berlin 1976 por El anacoreta) vuelve a mostrar su
genio también tras las cámaras (incluso estando también delante, como en este
caso) en el magistral cierre de una suerte de trilogía sobre la vida de la
gente común (desde las dificultades como recién casados hasta el deterioro
progresivo de la relación) en la España de la época, que había iniciado con La
vida por delante (1958) y La vida alrededor (1959), comedias
que habían funcionado muy bien en taquilla.

Drama inclemente
con un tono documental, El
mundo sigue no podía tenerlo fácil en los tiempos de cambio en la
imagen exterior del régimen… Y, en efecto, no lo tuvo: rodada en 1963, no
llegaría a estrenarse, testimonialmente,
hasta el 10 de julio de 1965 (en sesión doble del Cine Buenos Aires
de Bilbao) por los numerosos problemas con la censura franquista desde su
filmación hasta su exhibición y distribución… Como, además, tampoco fue emitida
por televisión hasta fechas muy recientes,
resultaba una obra prácticamente desconocida para el gran público hasta
su reposición (gracias a la restauración realizada por el hijo de Juan
Estelrich, productor de la cienta en su día, y a la distribución de Adolfo
Blanco, de Acontracorriente) en el 10
de julio de 2015 en trece salas españolas, por lo que se puede considerar la
más «maldita» de las dirigidas por Fernando Fernán Gómez (título que bien podría
disputarse con otras como El extraño viaje, 1964). Así que uno
de los paladines del indie español,
como Jonás Trueba, llegaría a decir (en su blog
El viento sopla donde quiere, de elmundo.es, 5-VII-2010) refiriéndose a El
mundo sigue que «ahora mismo no recuerdo otra película que me haya
mostrado mejor la vida en un país, de una ciudad, de un barrio de la España de
los sesenta»… Y es que, cuando ya el Plan Marshall había trasmutado el franquismo de hediondo aliado de Hitler
en “vigía de Occidente” para frenar el comunismo, la cámara de Fernando Fernán
Gómez tiene la osadía de mostrar cómo las pulsiones adúlteras, la codicia más
rastrera, la violencia más o menos soterrada, el hambre sin tregua o el
maltrato a las mujeres que brotan y se extienden por ese territorio ante
nuestra mirada. Y, refleja, con precisión que desborda lo meramente sociológico,
una injusticia constitutiva que parece acogotar nuestro mundo, de forma
implacable, al menos desde los tiempos de Fray Luis de Granada (1504-1588),
como muestra la cita del dominico (de su Guía
de pecadores de 1556, rehecha en 1567) con la que tan
oportunamente arranca la narración…
Todo ello la sitúa, con frecuencia, entre
las mejores películas españolas de la historia en todas las listas.
