jueves, 25 de mayo de 2017

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2017 CON LA QUINTA EDICIÓN DEL CICLO “MIRADAS DE MUJER”, DENTRO DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA”, CON TODOS ESTÁN MUERTOS (2014) DE BEATRIZ SANCHÍS (29 DE MAYO)

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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Mayo-2017 (Lunes, día 29, a las 19 horas) de su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, como continuación de la quinta entrega del Ciclo “Miradas de Mujer” (que ofrecerá muestras de la obra de jóvenes directoras hispanas, casi siempre con opera prima en el tercer milenio, como Rosa Vergés, Ana Díez, Ángeles González Sinde, Inmaculada Hoces, Beatriz Sanchís y Teresa de Pelegrí),, presentará la obra Todos están muertos (España- México- Alemania, 2014), de Beatriz SANCHÍS (Valencia, 1976).. 
Resultado de imagen de Beatriz SanchísEl único largometraje de ficción, hasta el momento, de esta realizadora multidisciplinar (en la que la ficción cinematográfica más fresca se suma al video-arte, los videoclips y la publicidad), se mueve, no sin cierta nostálgica contención, por los territorios del riesgo y la osadía para cuajar una opera prima tan absorbente y fascinante que, aún en sus imperfecciones, augura la presencia de una gran personalidad cinematográfica..
Resultado de imagen de todos están muertosNos narra la historia de Lupe (Elena Anaya), de la que viendo su presente de obsesiva repostera da bata y zapatillas confinada en su hogar, nadie se atrevería a sospechar un pasado de estrella rockera junto a su hermano Diego (Nahuel Pérez Biscayart) en el grupo ochentero Groenlandia (que había irrumpido en el panorama musical de la época con un primer disco tan vigoroso que les dio inmediatamente la gloria)… Pero ha pasado mucho tiempo de eso y Diego no está, Lupe ya casi ni se acuerda del momento en el que decidió abandonar las giras e ignorar los conciertos; así que prácticamente nadie guarda hoy memoria alguna de Groenlandia, una borrosa y vieja anécdota de un ayer remoto. Porque hoy la vida de Lupe nada tiene que ver con aquello: lleva años sin salir a la calle, víctima de agorafobia, y su día a día transcurre en la voluntaria clausura de su casa, elaborando tartas de manzana mientras sostiene acaloradas disputas con su madre, Paquita (Angélica Aragón), que la cuida, y con su hijo adolescente, Pancho (Christian Bernal), que la detesta con fanatismo boy scout… Ellos son los únicos seres humanos con los que aún se comunica. En realidad, claro, ha sido Paquita, mujer mexicana brava, supersticiosa y de buenos sentimientos, quien se ha tenido que hacer cargo tanto de la casa, como del cuidado de su hija y la crianza de su nieto, la que ha trabajado y se ha consagrado a la atención de de todo y de todos sin una protesta o un reproche; pero sabe que, por mucho que lo quiera, le será imposible prolongar ya esa situación: adivina que algo ha cambiado y le hace sentir que su momento se consume, por lo que lo urgente es acondicionar la estructura familiar para que pueda continuar cuando ella deba abandonarla… Así que, sin poder soportar ya que su hija siga sumida en un encierro de conflictos y egoísmos sin resolver, pergeña un plan para hablar, en la Noche de los Muertos, con su hijo Diego y hacerle volver a la casa familiar… Pero hasta las mejores intenciones se ven con frecuencia trastocadas por los imponderables del devenir; y esos imprevistos se encarnarán en dos visitantes inesperados que, procedentes  del ahora uno y el otro del ayer (Diego, que se presentará con su pinta de chaval de veinteañero con la mirada perdida, porque a fin de cuentas está muerto y no es sino un fantasma), removerán los usos y costumbres de todos y cada uno en tan peculiar familia.
Resultado de imagen de todos están muertosTodos están muertos es, pues, una tragicomedia fantástica llena de ideas audaces y sugestivas de cuya gestión, más allá de algunos problemas de guión y estructura comprensibles en una opera prima, Beatriz Sanchís sale triunfante. Cierto es que la casi melancólica deferencia con la que la directora parece mirar (con permanente voluntad de homenaje) a los antecedentes más ilustres de su aliento iconoclasta y osado (pongamos algunos iconos musicales de la movida, como Alaska, la Ana Curra de Pegamoides y Parálisis Permanente o el Bernardo Bonezzi de los Zombies –cuyo primer single de gran éxito fue precisamente “Groenlandia”-, o el Arrebato, 1979, de Iván Zulueta e, incluso, el primer Almodóvar) lastran lo que podría haber sido la propuesta más rupturista, frente al cansino mainstream del cine español reciente; pero, aún así, no deja de ser una gozosa rareza y un soplo de aire fresco en el agostado panorama fílmico actual. Porque, además, la cuidadísima realización (más allá de la modestia de la producción), el impresionante trabajo interpretativo de Elena Anaya (que compensa algunos desajustes en el reparto) y el excelente manejo del ritmo para ir captando progresivamente nuestra mirada hasta absorberla, la sitúan como una de las propuestas más válidas y atrayentes de nuestras pantallas y una venturosa esperanza de futuro en el talento de su directora… Por añadidura, la cinta se atreve a hablar, con insólita desinhibición cercana al realismo mágico (con evidentes ecos de Arturo Ripstein) y un humor zumbón, de un tema cinematográficamente tan manido en la gran pantalla como el de las familias desestructuradas; y lo hace envolviendo todo en un halo luminoso para describir cada personaje, cada situación con una cámara que quiere lo que retrata para dejarnos un regusto de hipnótica ternura (tiñendo con ella, incluso, el fraternal incesto con fruto y final trágico)…
Imagen relacionadaPor todo lo antedicho la película obtuvo notable reconocimiento, más allá de su producción poco afín a los circuitos comerciales, como las Biznagas de Plata Especial del Jurado y del Jurado Joven, a la Mejor Actriz (Elena Anaya) y a la Mejor Banda Sonora Original (Akrobats) en el Festival de Cine Español de Málaga 2014, su estreno mundial; el Premio a la Mejor Opera Prima en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato-México 2014; el Premio a la Mejor Actriz Protagonista (Elena Anaya) de la Unión de Actores de España 2015; además de nominaciones a los XIX Premios Goya 2015, de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, a la Mejor Actriz Protagonista (Elena Anaya) y a la Mejor Dirección Novel; a los Premios Feroz 2015, de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España, al José María Forqué 2015, de la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), y al Fotogramas de Plata 2015 a la Mejor Actriz Protagonista (Elena Anaya), a los Premios CEC 2015, del Círculo de Escritores Cinematográficos de España, a la Mejor Dirección Revelación y a la Mejor Actriz (Elena Anaya); o al Gran Premio Zenith de Oro a la Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Montreal 2014.
Resultado de imagen de todos están muertosComo siempre, se proporcionará a las personas participantes documentación sobre la obra proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía de la directora, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre.

Imagen relacionadaResulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a la sala.

jueves, 18 de mayo de 2017

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2017 DE SU CINE-FORUM “IMÁGENES PARA PENSAR” CON LA PELÍCULA EL SEÑOR IBRAHIM Y LAS FLORES DEL CORÁN (2003) DE FRANÇOIS DUPEYRON (24 DE MAYO)

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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en este mes de Mayo-2017 (Miércoles, día 24, a las 19 horas) da continuidad a la Programación del Primer Semestre 2017 de su Cine-Forum “Imágenes para Pensar”, una propuesta mensual de audiovisuales (desde películas de ficción a documentales, pasando por reportajes televisivos) relacionados con los temas que se desarrollan en el Foro Filosófico Popular “Pensando Aquí y Ahora” correspondiente, y que habrán de servir tanto para ilustrar y animar el debate de los participantes en éste como para desbordar la experiencia subjetiva de tantas personas cinéfilas dispuestas a contrastarla en un fructífero diálogo… 
Resultado de imagen de François DupeyronEn esta ocasión, se proyectará la película El señor Ibrahim y las flores del Corán (Francia, 2003) de François DUPEYRON (Tartas, Landes,  Francia, 14 de Agosto de 1950- París, 25 de Febrero de 2016). El sexto largometraje en la carrera de este realizador que fundara con Mireille Abramovici, Jean-Denis Bonan, Richard Copans, Jean-Pierre Thorn y Guy-Patrick Sainderichin, el colectivo cinematográfico izquierdista Cinélutte (1973-1976) y que sería tan valorado por la peculiar hipersensibilidad de su mirada sobre el conflicto social (Drôle d'endroit pour une rencontre, 1988; C'est quoi la vie?, 1999; La Chambre des officiers, 2001; Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran, 2003;…) como marginado por los constantes obstáculos financieros con los que se topaban sus propuestas, seguiría retratando con enfoque casi delicado los problemas y choques entre las distintas formas de ser paria, cruzadas por identidades más o menos excluyentes, en un mundo suburbial. 
Resultado de imagen de El señor Ibrahim y las flores del CoránY lo haría, con una historia de buenos sentimientos interculturales, la de Momo (Pierre Boulanger), judío que, a sus trece años, malvive con su fracasado y depresivo padre (Gilbert Melki), tras el abandono de su madre (Isabelle Renauld), en un suburbio obrero del París de los años sesenta del pasado siglo… Él trata de compensar su penuria afectiva (y, de paso, dar cauce a sus muchas obsesiones sexuales adolescentes) codeándose con las prostitutas del barrio que, aunque lo tratan como a un niño, acabarán por acogerlo en su cama. Pero pronto iniciará una relación más especial y paradójica con el viejo vendedor de ultramarinos en el oscuro local de la esquina, el señor Ibrahim (Omar Sharif), un musulmán que irá sustituyendo la frustrante figura paterna. Y cuando, víctima de sus pesadumbres y depresiones, el padre de Momo acaba por abandonado, el anciano tendero, que que todo lo observa silente y no es simplemente lo que parece, emprenderá con él un tránsito vital extraordinario por encima de las diferencias de edad y religión que aparentemente los separan.
Resultado de imagen de El señor Ibrahim y las flores del CoránDrama intercultural iniciático, El señor Irahim y las flores del Corán se constituye en una suerte de fábula para adultos que, adaptando fielmente la novela homónima de Eric Emmanuel Schmitt, propugna la convivencia intercultural de los seres humanos dispuestos a cooperar en la solución de las carencias que los conviertes en desheredados del mundo, sean cuales sean sus pueblos o religiones... Y lo hace François Depeyron con su habitual emotividad que no ahorra sombras en la perfecta ambientación del París suburbial de los sesenta, a la vez que se apoya en la incorporación de los dos principales protagonistas de la historia por la expresiva eficacia juvenil de Pierre Boulanger, como adolescente judío, dando el creíble contrapunto a la extraordinaria recuperación de un  Omar Sharif que dota de solidaria sabiduría al anciano tendero turco (·«Lo que tú ofreces es tuyo para siempre, lo que te guardas se pierde para siempre», dice Ibrahim). Así que, paradójicamente, el planteamiento inicial no nos llevará a una narración moralista sobre el conflicto religioso y la posibilidad de encuentro de los diferentes (y aún antagónicos), sino a un valioso y valiente tratado sobre el amor en la diversidad a través de un montón de interrogantes: ¿planteamos nuestras relaciones a partir de la confianza mutua o de la voluntad de control?, ¿contemplamos las fuentes de nuestra identidad múltiple –sexual, socioeconómica, cultural, ideológica, religiosa, etc.- como instrumentos autoafirmación frente a la alteridad o como lugar desde el que partir al encuentro de lo diverso?, ¿es, en definitiva,  la experiencia cotidiana de la calle, la simple alegría de vivir, la vivencia compartida de los problemas, la voluntad de diálogo, el cultivo de la curiosidad, lo único que puede crear condiciones de posibilidad de una sociedad verdaderamente pluralista?. Porque, cuando Momo afirma «Se sonríe cuando se es feliz», Ibrahim le responderá: «No, es sonreír lo que te hace feliz… Inténtalo»… Y es que, al fin y al cabo, siempre merece la pena arriesgarse en el amor. Mensaje que decanta una película inmensamente digna, tan correcta en su realización como sutil en la plasmación de emociones que la tornan en reto para otro ser humano, otro mundo, otra sociedad, otra vida más solidaria, inclusiva y, en suma, viable. 
Resultado de imagen de El señor Ibrahim y las flores del CoránCon relativo éxito en taquilla, tuvo una considerable recepción crítica con reconocimientos como el Cesar 2004, de la Academia del Cine Francés, al Mejor Actor (Omar Sharif); el Premio del Público al Mejor Actor (Omar Sharif) en el Festival de Cine de Venecia 2003, su estreno mundial; el Premio Hessian Film 2004 (Hesse, Alemania) a la Mejor Adaptación Literaria Internacional; el Premio Hugo de Plata a la Mejor Interpretación Masculina (Pierre Boulanger) en el Festival Internacional de Cine de Chicago 2003; o la situación en el Top de Películas Extranjeras 2003 por la National Board of Review estadounidense; así como las nominaciones al Globo de Oro 2004, de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), a la Mejor Película en Lengua Extranjera; al Goya 2004, de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, a la Mejor Película Europea; a los Premios Satelite 2004, de la International Press Academy (IPA), a la Mejor Película en Lengua Extranjera y al Mejor Actor de Reparto (Omar Sharif); a los Premios Movies for Grownups 2005, de la American Association of Retired Persons (AARP),  a la Mejor Película Extranjera, la Mejor Película Intergeneracional y al Mejor Actor (Omar Sharif); o al Gran Premio Estrella de Oro a la Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Marrakech- Marruecos 2003.

Resultado de imagen de El señor Ibrahim y las flores del CoránSe proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la película proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro)... La proyección está vinculada con la sesión del Foro Filosófico Popular “Pensando Aquí y Ahora” dedicada a «La Filosofía ante el reto de la diversidad cultural aquí y ahora: ¿Diálogo para el desarrollo o soliloquio para la exclusión?»  (Martes, 30 de Mayo de 2017), y tendrá lugar en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia totalmente libre (no necesariamente vinculada a la participación en el Foro Filosófico citado). 
Resultado de imagen de El señor Ibrahim y las flores del CoránResulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala. 

lunes, 24 de abril de 2017

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2017 CON LA QUINTA EDICIÓN DEL CICLO “MIRADAS DE MUJER”, DENTRO DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA”, CON UNA CANCIÓN (2012) DE INMACULADA HOCES (26 DE ABRIL)

Las Cosas Nuevas
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Abril-2017 (Miércoles, día 26, a las 19 horas) de su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, como continuación de la quinta entrega del Ciclo “Miradas de Mujer” (que ofrecerá muestras de la obra de jóvenes directoras hispanas, casi siempre con opera prima en el tercer milenio, como Rosa Vergés, Ana Díez, Ángeles González Sinde, Inmaculada Hoces, Beatriz Sanchís y Leticia Dolera), presentará la obra Una canción (España, 2012), de  Inmaculada HOCES (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1960).. 
Resultado de imagen de Inmaculada HocesEl único largometraje de ficción hasta el momento de esta abogada especializada Derecho de Propiedad Intelectual, es, en buena medida, el manifiesto de un alter ego (interpretado por ella misma) volcado al mundo artístico y a la defensa de los derechos de autor a partir del despido de un bufete por poner sus principios de inequívoca inspiración cristiana por delante del ejercicio de su profesión..
Las Cosas Nuevas - Creación y producción  de obras audiovisuales, artísticas, personalesSe trata de María (Inmaculada Hoces), una jurista que trabaja de administrativa en un bufete de abogados. Ella cree firmemente que la esencia del Derecho es de naturaleza divina, así que, cuando excepcionalmente recibe la oportunidad de llevar un caso, como los intereses del cliente parecen entrar conflicto con sus arraigados principios religiosos, decide por su cuenta y riesgo, sin discutirlo con sus superiores, comunicarle que el despacho jurídico no asumirá su defensa… En consecuencia, acaba en el paro “por principios” en medio de una sociedad de vacua y absolutamente carente de cualquier atisbo de aprecio de la integridad y la honestidad... Así que, animada aún por sus devotos valores buscará trabajo mientras va tomando nota de “lo que importa” en un cuadernillo y conoce a dos hombres merecedores de figurar en él: Manuel (Jorge Cabrera), músico harto de la  industria del disco que sobrevive por las calles como puede, y Santiago (Miguel Molina), gestor de una discográfica muy concienciado con la defensa de los derechos de autor. Influida por ambos y haciendo incluso sus pinitos como cantante, se sentirá de nuevo ante un dilema que dará la medida de la firmeza de su escala de valores.
Las Cosas Nuevas - Creación y producción  de obras audiovisuales, artísticas, personalesUna canción es, pues, un drama moral de inspiración religiosa Cargado de pretensiones (incluso, de buenas intenciones), quiere buscar una “reflexión universal sobre la honestidad” (señala la propia directora-guionista-actriz-productora-distribuidora cómo le gusta hacer trabajos en los que la gente luego se quede pensando, que reflexione a partir de una historia que pueda interesar a un joven de veinte años como a una persona de ochenta), pero se desborda en confuso iluminismo  para quedarse, más bien, en un manifiesto ideológico-religioso en el que se dan de bruces lo más trascendente y lo más mundano con pesada grandilocuencia doctrinal (me interesa influir, para bien, en la gente pero sin trucos y sin efectos, sólo con una buena historia y con interpretaciones sinceras, naturales y de calidad; eso creo que lo hemos logrado todo el equipo, piensa en voz alta también Inmaculada Hoces). Pero,m en realidad, esas interpretaciones, que tienen que hacer frente a la logomaquia de unos diálogos inabordables por su carga de sentencias, están más cerca, por su carácter estereotipado hasta el delirio, del posthumor chanante que del verdadero naturalismo;  por desgracia, no es esa la vía elegida para el tono que adopta el desarrolla la historia, sino el de un trascendentalismo impostado. Un tono que, no obstante y sin pretenderlo, nos sitúa ante el debate más interesante que arroja la película: el dilema entre una forma de actuar en el mundo basada en principios (que definen sin dudas y de forma permanente conceptos como dignidad, honestidad, integridad,…) determinantes tanto las propias acciones como la voluntad de imponerlos también como gúía de las de los demás (tan acorde con la interpretación iusnaturalista del Derecho de la protagonista), frente al consensualismo que encuentra como fuente básica del actuar humano la tolerancia capaz  de enfrentarse a los conflictos de la convivencia en una sociedad plural… Esto es, claro, insuficiente para María/ Inmaculada Hoces, pero cada vez que ella habla, “sentenciando la verdad de las cosas”, es nuestra mirada la que siente (entre el repelús racional y la sonrisa posthumorística) que se nos quiere salvar la vida, iluminando de paso el orbe todo. O sea, que nos enfrentamos a un cóctel (que podría haber resultado explosivo si los talentos y materiales hubiesen sido más vigorosos) en el que se mezclan ingredientes como la inspiración de la pretérita acción católica y los más encendidos ánimos defensores de los  derechos de autor como piedra angular de nuestro sistema de distribución cultural (lo mucho que les cuesta a los músicos crear una canción, lo mucho que sufren los empresarios discográficos para mantener los puestos de trabajo que de ellos dependen, y otras historias fabulosas).. Y en medio, las dificultades de las personas que se sienten, ante todo, habitantes de la ciudad divina para poder funcionar con pericia en la ciudad terrena contemporánea, los obstáculos que encuentra la ciudadanía de mediana edad (sobre todo la femenina) para hacerse hueco en un mercado laboral salvaje y depredador de recursos humanos que prioriza la juventud y el bajo coste sobre la experiencia o la propia aptitud… En fin, que, como señala una vez más la realizadora, "es curioso que esta cinta, que es una de las pocas películas que existen sobre derechos de autor y propiedad intelectual, no tenga distribuidora"; y ello la ha obligado a un trabajo multifunción dentro de un marco de notable y solidario voluntarismo en todo el equipo y un fondo de crowdfunding en la financiación, lo que le otorga un valor añadido.
Resultado de imagen de Una canción (2012) de Inmaculada HocesPor todo lo antedicho la película obtuvo cierto reconocimiento, más allá de su escasa distribución y respuesta popular, sobre todo, en circuitos cinematográficos católicos como el Premio Pez de Plata a la Mejor Dirección en el III Festival Internacional de Cine Católico Mirabile Dictu- Roma 2012, con nominación como Mejor Película; además de nominaciones al Premio del Público y al Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine Juan Pablo II- Miami 2012,, a la Mejor Película en el XXIX Festival de Cine de Bogotá 2012, y doce nominaciones en los XXVI Premios Goya 2012, de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España que incluyen las de  Mejor Película, Mejor Dirección Novel, Mejor Guión Original (Inmaculada Hocer), Mejor Fotografía (Ángel Luís Fernández), Mejor Actor de Reparto (Miguel Molina), Mejor Actriz de Reparto (Malena Polo), Mejor Actor Revelación (Jorge Cabrera), Mejor Actriz Revelación (Inmaculada Hoces), Mejor Dirección de Producción (Inmaculada Hoces), Mejor Montaje (Pepe Salcedo), Mejor Sonido (Jorge Polo y Jaime Fernández) y Mejor Canción original (“Una canción" de Inmaculada Hoces, Carlos Tello, Guillermo González y Alexandra Montón). También fue la película de apertura de la Muestra de Cine Español en Viena 2012, del Instituto Cervantes, y participó en la II Muestra Internacional de Cine que Inspira “De Madirid hasta el Cielo”.
Resultado de imagen de Una canción (2012) de Inmaculada Hoces
Como siempre, se proporcionará a las personas participantes documentación sobre la obra proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía de la directora, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre.

Resultado de imagen de Una canción (2012) de Inmaculada HocesResulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a la sala.

jueves, 13 de abril de 2017

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2017 DE SU CINE-FORUM “IMÁGENES PARA PENSAR” CON LA PELÍCULA JUGANDO EN LOS CAMPOS DEL SEÑOR (1991) DE HÉCTOR BABENCO (19 DE ABRIL)

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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en este mes de Abril-2017 (Miércoles, día 19, a las 19 horas) da continuidad a la Programación del Primer Semestre 2017 de su Cine-Forum “Imágenes para Pensar”, una propuesta mensual de audiovisuales (desde películas de ficción a documentales, pasando por reportajes televisivos) relacionados con los temas que se desarrollan en el Foro Filosófico Popular “Pensando Aquí y Ahora” correspondiente, y que habrán de servir tanto para ilustrar y animar el debate de los participantes en éste como para desbordar la experiencia subjetiva de tantas personas cinéfilas dispuestas a contrastarla en un fructífero diálogo… En esta ocasión, se proyectará la película Jugando en los campos del Señor (Estados Unidos- Brasil, 1991) de Héctor Eduardo BABENCO (Mar del Plata, Buenos Aires,  Argentina, 7 de Febrero de 1946- São Paulo, Brasil, 13 de Julio de 2016)... 
Imagen relacionadaEl segundo (y último) largometraje inequívocamente norteamericano (tras su debut con Ironweed -Tallo de Hierro-, 1987, facilitado por el éxito internacional de Kiss of the Spider Woman –El beso de la mujer araña-, 1985, que adaptara la novela homónima de Manuel Puig) que era el sexto en la carrera de este prestigioso realizador brasileño de origen judeoargentino, radicalizaría su indagación incómoda sobre lo mejor y lo peor del ser humano. 
Y lo haría, con una compleja historia de neocolonialismo material y espiritual, la del esfuerzo misionero protestante de Martin Quarrier (Aidan Quinn) y su esposa Hazel (Kathy Bates), misioneros protestantes que, armados con un fundamentalismo tan ingenuo como pueblerino, llegan en los años ochenta a lo más profundo de la selva amazónica dispuestos a “evangelizar” a los indios niaruna después de que los católicos hubiesen fracasado en el intento (resultando asesinados buena parte de los “evangelizadores”)... Su incierta y apartada misión está dirigida por altivo Leslie Huben (John Lithgow), siempre más preocupado por la ·competencia espiritual” con los católicos en aras de su propia promoción que por la salvación de las almas indígenas. Hazel se siente aterrada ante los nairuna mientras Martin vive un curioso deslumbramiento fruto de una suerte de ilusión etnológica. Pero otros intereses, muy materiales y políticamente alentados, impondrán pronto la presencia de dos mercenarios sin grandes escrúpulos, el piloto sioux estadounidense Lewis Moon (Tom Berenger), enseguida “divinizado” por los nairuna al frente de los que se pone (con siniestros propósitos sólo matizados por la mutua atracción que surge con la hermosa y joven esposa del pastor Huben, Andy –Daryl Hannah-), y Wolf (Tom Waits) llegan en misión depredadora para acabar con la tribu según el plan de las autoridades militares… Así que la maraña de intenciones oscuras que se cruzan mientras las culturas y  las formas de vida van chocando, en medio de transmisiones de “enfermedades blancas” (tan comunes como la gripe, para las que los indios no tienen defensas) o la aparición de los primeros bulldozers “civilizatorios”, sólo parecen ya anticipar un desastre natural (por acción humana) de proporciones apocalípticas que se llevará por delante la parte más débil (la propia existencia de la tribu, la ingenuidad de Martin, la cordura de su esposa Hazel,…), pero también, en buena medida, las mismísimas ambiciones personales de todos a favor de los intereses del neocolonialismo salvaje que pone políticos y ejércitos corruptos al servicio de las grandes multinacionales.

Imagen relacionadaÁspero drama civilizatorio realizado con afán de superproducción (gran reparto de relumbrón, grandes escenarios, gran metraje) At Play in the Fields of the Lord aborda (adaptando la  novela homónima de Peter Mathiessen, publicada en 1965, a través del guión del gran colaborador de Luís Buñuel, Jean-Claude Carrière, y el propio director) cuestiones que, a lo largo de la historia, han provocado millones de muertos y destrucción de miles de culturas: el colonialismo material y espiritual que trata de imponer formas de vida y apoderarse de la naturaleza… La película se desarrolla en una Amazonía (rodada en la venezolana) tan mágica como oscura, casi secreta y llena de  verdades divergentes de la realidad oficial. En ella, personas con motivaciones y expectativas muy diversas “juegan a ser como pequeños dioses imponiendo su voluntad en los campos del Señor”, idea siempre presente, desde el mismo título, y que explicita Lewis Moon/ Tom Berenger cuando le preguntan por su ubicación mientras sobrevuela el paisaje donde todo transcurre. En cualquier caso, la película, digámoslo ya, ha sido injustamente preterida, porque, renunciando a todo amaño u oropel, con un desarrollo lineal bajo un color sin gran brillo para facilitar una distancia irónica (cercana al cinismo en ocasiones) totalmente ajena a cualquier licencia visual, nos va desgranando lo peor del ser humano para incomodar nuestra mirada. Y lo hace durante mucho tiempo (más de tres horas) a partir de un buen guión lleno de diálogos ágiles y afilados, bien servidos por correctísimas intérpretaciones apoyadas por el eficaz trabajo de Babenco tras la cámara para envolverlo todo con la irrenunciable música de Zbigniew Preisner (que ya contribuyera a hacer grande a Krzysztof Kieślowski) y en la fotografía, adecuadísima a las intenciones del mensaje, de Lauro Escorel… Cierto es que el gran metraje, junto a ciertos problemas de estructuración narrativa, derivará alguna  discontinuidad en el ritmo, o que la ambición de abarcar temas tan enormes como el colonialismo capitalista, la religión, el choque de culturas, el desprecio de la naturaleza, etc. a ciertos ardides para ahorrar desarrollo a la trama, pero la valentía y honestidad del grito contra las intervenciones en medios naturales y culturales de quienes, erigiéndose en salvadores (casi siempre para ocultar su verdadera condición de conquistadores), arremeten contra paisajes y paisanajes bien lo compensa.  

Resultado de imagen de jugando en los campos del señorLa relativa desconsideración con la que fue recibida (aceptable respuesta en taquilla con tibia recepción crítica) supuso algún reconocimiento como el Premio LAFCA 1991, de la Asociación de Críticos de Cine de Los Ángeles, a la Mejor Música (Zbigniew Preisner); o las nominaciones al Premio USC Scripter 1992 al Guión (Jean-Claude Carrière, Héctor Babenco y Peter Mathiessen), de la University of Southern California; o al Globo de Oro 1992, de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), a la Mejor Banda Sonora Original (Zbigniew Preisner).


Resultado de imagen de jugando en los campos del señorSe proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la película proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro)... La proyección está vinculada con la sesión del Foro Filosófico Popular “Pensando Aquí y Ahora” dedicada a «La Filosofía ante un planeta amenazado aquí y ahora: ¿Quién escucha la voz de la Madre Tierra?»  (Martes, 25 de Abril de 2017), y tendrá lugar en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia totalmente libre (no necesariamente vinculada a la participación en el Foro Filosófico citado).
Resultado de imagen de jugando en los campos del señorResulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala. Además la larga duración de la proyección (tres horas y seis minutos) exigirá un inicio extremadamente puntual.