
El
Centro
Municipal Integrado de El Llano (c/
Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Octubre-2014
(Lunes, día 27, a
las 19 horas) de su
Cine-Forum
“Recuperando la
Memoria Histórica”, como continuación
del nuevo Ciclo “Retazos de Nuevo Surrealismo
Español (Un homenaje a Bigas Luna, los veinticinco años de Amanece, que no es poco... Y lo más nuevo)” (que hará un
pequeño homenaje al veinticinco aniversario de la película Amanece, que no es poco, gran hito de la renovación del surrealismo
fílmico español, incorporando un insigne antecedente inmediato y
dos gozosos consecuentes actuales),
presentará, precisamente,
la obra Amanece que no es poco
(1989),
de José Luís CUERDA MARTÍNEZ
(Albacete, 18 de Febrero
de 1947)... Con poco más de un quinquenio de
experiencia en la gran pantalla (desde su debut con Pares y nones, 1982), a
la que se une su trabajo docente y como realizador televisivo, el gran
renovador del surrealismo español afrontará precisamente su obra culmen en
este terreno justo en medio de una trilogía emblemática (tras el espléndido mediometraje televisivo Total, 1983, y antes de un cierre valioso pero
algo reiterativo con Así en el cielo como en la
tierra, 1995), proyectando de modo sublime su particular humor de raigambre hispana para profundizar y subvertir los
rincones más absurdos de lo cotidiano... Y es
que se nos sitúa, inevitablemente boquiabiertos, ante un peculiar
palimpsesto lleno de historias que se superponen, se encuentran y convergen en
un espacio casi mágico que participa de una hermosa voluntad ahistórica. Un
auténtico
imbécil ilustrado, Teodoro,
que trabaja como profesor en la
Universidad de Oklahoma, regresa a España para disfrutar de
un año sabático, encontrándose con la muerte de su madre a manos de su padre,
Jimmy, quien, para compensarle, le regala una vespa con sidecar a bordo de la cual ambos llegan al paraíso terrenal, que no está entre
el Éufrates y el Tigris como pretenden los escritos sagrados, sino en un
pueblecito de las estribaciones de la sierra albaceteña de la Cabra, donde el río Mundo,
con sus vueltas y revueltas, conforma unos parajes bellísimos capaces de romper
el tópico turístico de una Mancha alcarreña que esparce molinos por sus
llanuras interminables... Allí, entre sus bancales y sus callejuelas de sabor
morisco, se aloja una comuna extraña en la que, y aún sin darnos cuenta, acaso
todos hayamos soñado vivir alguna vez:
un curioso Shangri-La en el que todo sorprende y nada es lo que parece...
Aunque, sin embargo, reina una extraña lógica onírica e imaginativa en este
pueblo que es como un gran bazar, como una abigarrada Comedia Humana en la que no falta nada ni nadie:
los labradores que se encaminan diariamente a los huertos con la azada al
hombro lo hacen cantando motetes y, en sus descansos, charlan de filosofía y de
qué es un intelectual de verdad;; sus mujeres, "como es de ley", se
quedan en casa en "sus quehaceres" múltiples que van desde reírse de los
hombres a echar a suertes quién de ellas va a hacer de
puta o quién de adúltera
el año próximo (como en la lotería persa borgiana), pasando por cuidar de los
hombres como extrañas mandrágoras que salen del sembrado sin previo aviso o
preocuparse de sus hijos llamándoles a gritos exagerados y prohibiéndoles ir a
las atracciones feriales reservadas a los adultos (de vez en cuando también les
da por alumbrar mellizos a los dos minutos del coito o por tener hijas
adolescentes octogenarias)... En un sitio así, es imprescindible, por supuesto,
la presencia de un cura místico y bonachón ensimismado en sus arrebatos
mientras convive con su sobrina y un tío ateo (cínico y sacristán por más
señas); a sus misas "acuden
religiosamente" belgas (¿hay algo
más surrealista que un
geólogo belga hablando de la reina Fabiola?), rusos disidentes y una colonia de
exiliados sudamericanos a los cuales unos días les da por ir en bici y otros
por oler a lomo de ángel, según sople el viento... Las fuerzas vivas se completan con
un destacamento de la guardia civil preocupado por el "verdadero orden", que es
la felicidad,
garantizada ya sea velando porque las borracheras sean plenamente
satisfactorias y ecuánimes, o porque las relaciones sexuales agraden a ambas
partes, o porque el sol salga por oriente... Tampoco podía faltar,claro, el
maestro, un barítono encargado de compaginar letra y música en una escuela
donde la mocedad se viste como quiere (quién de primera comunión, quién de "repelente niño
Vicente",...) para recibir sus enseñanzas en forma de verdades como
puños sobre el valor de las ingles en la literatura o sobre el músculo llamado
corazón... Y, para completar tan colorida tríada institucional, un alcalde paternalista que hace
flash-back o se
suicida según venga el día. Eso sí, los problemas que tiene el pueblo son los
normales de cualquier lugar, si bien se acaban resolviendo siempre, sin
violencias ni enfados, a base de buena voluntad y mano izquierda... Cierto es
que hay unos invasores con escopeta al hombro, pero no se meten con nadie;
también habita allí un negro que hipnotiza cabras y discute con su amante por
las calles; mientras, a uno de los sudamericanos le ha dado por plagiar ni más ni menos que a Faulkner... Pero ya
habrá una solución, como la hay para el beodo que se desdobla a voluntad, para
el suicida que no se sale nunca con la suya, para el personaje sin papel, para
los mozos que se prendan de la gachí turgente que se trajo el alcalde de la capital y
hasta para el extraño grupo de estudiantes americanos, híbridos de “¡Viva la Gente!” y la CIA...
Y para todas las que quedan aún en el tintero.




Como siempre, se proporcionará a las personas participantes
documentación sobre la obra proyectada (Ficha técnica y artística, carteles,
biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y
cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio
Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio.
La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia
libre.