El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37-
Gijón), en la sesión del mes de Febrero-2020 (Lunes,
día 17, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”,
en la tercera parte del Ciclo “Filmábamos
ayer…: Florián Rey, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Juan Antonio Bardem, José
María Elorrieta, Rafael J. Salvia” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico
español de grandes directores ya fallecidos)…
Esta actividad, organizada en colaboración con elDepartamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de
Gijón, continúa con la proyección de ¡Bienvenido, Mr. Marshall! (España, 1953) de Luís GARCÍA-BERLANGA MARTÍ (Valencia, 12 de
Junio de 1921- Pozuelo, Madrid, 13 de Noviembre de 2010). El primer largometraje dirigido en solitario (tras
tres cortometrajes –Tres cantos y Paseo por una guerra antigua, codirigido
con Juan Antonio Bardem, Florentino Soria y Agustín Navarro , en 1948, y El
circo, en 1949- y el largo,
en colaboración con su amigo J.A. Bardem, Esa pareja feliz, en 1951) de una de las máximas referencias cinematográficas del la España del siglo XX (y
una de las gigantescas “tres B” del
gran cine español, junto a Buñuel y Bardem) muestra ya
un derroche de genio, gracia, perspicacia (aunque en el guión no estuviese
acompañado por su luego inseparable Rafael Azcona; pero sí por el mentado J.A.
Bardem y Miguel Mihura) e incluso anticipación en un mensaje autocrítico capaz de tornarse, imágenes mediante, en
documento histórico de un rincón del mundo y de una época…
Porque en él se nos habla
de Villar del Río, pequeño y tranquilo pueblo castellano donde, mientras
se malvive en la nueva rutina de unas costumbres que no logran aún disipar las
sombras de la dura postguerra, nunca pasa nada… Pero el mismo día en el que
allí llega la cantante folclórica Carmen Vargas (Lolita Sevilla) con su representante, Manolo (Manolo Morán), el alcalde es avisado del paso inminente de
diplomáticos estadounidenses comisionados del Plan Marshall… Así que, ni cortos ni perezosos, todos se ponen a
hacer grandes preparativos con el fin de impresionar a los ilustres visitantes
norteamericanos con la esperanza de que puedan salpicarles con algunos dólares de
su proyecto de apoyo económico para la reconstrucción posbélica de Europa… Y
para mostrar los tópicos de la cultura española que suponen esperan
los visitantes, todo el pueblo viste trajes típicos andaluces (nada
habituales, evidentemente, en su vida diaria), se contrata a la famosa cantante
flamenca y se redecora el pueblo al “estilo andaluz”, convenientemente
asesorados por el empresario flamenco que había estado en Boston y que también
aconseja al alcalde sopesar bien las preguntas que les van a hacer a los yankees… Así que éste conmina al
paisanaje para que cada cual plantee una cosa que necesite. En la víspera de la
ilustre visita cada cual sueña con estereotipos norteamericanos, según sus limitadas
experiencias: Don Pablo, el alcalde (José
Isbert), sueña con peleas de bar-saloon
al modo del salvaje oeste; Don Luis, el caballero (Alberto Romea), sueña con conquistadores abordando las costas
del nuevo mundo; y Don Cosme, el cura (Luís Pérez de León), sueña con encapuchados cofrades
de Semana santa tornándose en miembros del Ku Klux Klan que lo arrastran hacia el Comité de Actividades Antiamericanas con sones jazzísticos de fondo... Y, claro, hasta los
labriegos pobres sueñan con gringos dadivosos que, como modernos Reyes
Magos, sobrevuelan los campos de labranza lanzando algún que otro tractor con
paracaídas.
Pero, cuando llega el gran
día y el pueblo al completo está listo para recibir la desprendida comitiva,
ésta se torna en rauda caravana que atraviesa el pueblo sin detenerse ni un instante.
Así que al vecindario no le queda otra que aprestarse a retirar las decorados dispuestos
para la ocasión y sufragar los gastos ocasionados con sus propias pertenencias…
Y, buena gente toda al fin, hasta el empresario de flamenco lo hace, entregando
un anillo de oro obtenido en Boston. Por eso, al final, todo y cada cual vuelve
a sus rutinas y, bajo el retorno de la normalidad, “el día en el que los americanos pasaron de largo de Villar del Río”
va quedando olvidado...
Comedia satírica tan contundente como tierna,¡Bienvenido,
Mr. Marshall! retrata la España que languidece entre el triste subdesarrollo
y un folclorismo de pandereta… Y lo hace con gran economía de medios, pero con
una mordacidad contenida y unos espléndidos diálogos que se apoyan en el
excelente elenco que secunda a un magistral Pepe Isbert… Unas interpretaciones que se mueven en un tono
de leve farsa para sumirnos en un
regusto agridulce. Porque, pese a su aire amable y entrañable, la película supone
una radical desmitificación tanto de la (anti)utopía
franquista de toreros y cantaoras (el propio Florián Rey suscribirá la
crítica del falso folklorismo que advierte en Bienvenido Mr. Marshall
cuando Berlanga le pasa los rollos ya montados de su película y le profetiza,
antes de su triunfo en Cannes en 1953: «Tú
serás la barredera de todo lo que no nos gustaba...»--entrevista con
Barreira en Primer plano, “La
biografía en el diálogo”, 1954, recogida en Florentino Soria, Domingo F.
Barreira y Carlos Fernández Cuenca: Redescubrimiento de Florián Rey, Filmoteca
Nacional de España, Madrid, 1963: 92-) como de
la arrogancia del American Marshall Aid
que no pasaría por España. Una ácida crítica, cubierta de caos cómico, para ridiculizar
el concepto franquista de España y la españolidad. Porque Luis García Berlanga anticipa ya en esta opera prima su pericia para controlar el
caos aparente de multitudes entrando y saliendo constantemente de escena en
aras de un retrato de formas de ser,
estar y sentir que, teñido por la ironía libertaria más alejada del
patetismo o la burla fáciles, pergeña propuestas de miradas más sutiles y de
fondo… Como haría a lo largo de su
carrera (más intensa que extensa, pues está jalonada por apenas diecisiete
largometrajes en medio siglo) para poner en cuestión las miserias de la
política internacional y, sobre todo, nacional en tiempos postbélicos o
cualesquiera otros..
Todo ello hizo que la película recibiera el reconocimiento
desde su estreno, con el Premio a la
Mejor Película 1953 del Sindicato
Nacional del Espectáculo de España; el
Premio al Mejor Argumento Original 1954 (Luís
García Berlanga, Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura) del Círculo de Escritores Cinematográficos de España; y el Premio
Internacional a la Mejor Película de Comedia y la Mención Especial al Guión en el
Festival de Cine de Cannes 1953, con nominación
al Gran Premio del Festival como Mejor Película. La película fue
reestrenada el 20 de diciembre de 2002 en Guadalix de la Sierra, donde se rodó,
y proyectada entre las diez que sirvieron para homenajear el centenario de la
Gran Vía (2010); la revista Fotogramas (22-7-2019) la sitúa
entre las “12 obras maestras del cine
español que tienes que ver (sí o sí)”, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España la
sitúa entre “Las cien mejores películas
del cine español en el siglo XX”, FilmAffinity
la considera la quinta mejor película de la historia del cine español, mientras
IMDb la sitúa en el puesto vigésimo cuarto…
Como
siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la
producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del
director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico)
realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del
Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La
sesión se celebrará en el Salón de
Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar
la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos
que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las
puertas de acceso a la sala.