jueves, 13 de junio de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO FINALIZA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE ¡ARRIBA HAZAÑA! (1978) DE JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ SANTOS (24 DE JUNIO)


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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Junio-2019 (Lunes, día 24, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, concluye la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que ha venido haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, concluye con la proyección de ¡Arriba Hazaña! (España, 1978) de José María GUTIÉRREZ (GONZÁLEZ) SANTOS (Valencia de Don Juan, León, España, 19 de Mayo de 1933- Unquillo, Córdoba, Argentina, 5 de Febrero de 2007)… 
Resultado de imagen de José María Gutiérrez SantosEl principal largometraje de este cineasta leonés, que había estudiado Derecho en Salamanca y tenía vocación de pintor, olvidado por el público en su breve carrera de director  (debutó con la adaptación de la novela de Vargas Llosa Pantaleón y las visitadoras, 1975; pero luego sólo pudo llevar a la gran pantalla la obra que nos ocupa, y un par de comedias por encargo, Pepe, no me des tormento, 1981, y Los autonómicos, 1982, aparte de tres documentales o la miniserie televisiva, El obispo leproso, 1990) asentada sin embargo sobre el trabajo como ayudante de talentos como Fernando Fernán Gómez, Orson Welles, Francesc Betriu o Luís García Berlanga, asume la adaptación de la novela El infierno y la brisa (1971) de José María Vaz de Soto como una analogía escolar crítica del aperturismo tardofranquista… 
Resultado de imagen de ¡Arriba Hazaña!En ella se nos narra la historia de un colegio religioso masculino en los años postreros de la dictadura franquistaAllí los internos acaban por sublevarse contra la rígida normativa del centro y la arbitraria dureza cuasimilitar de quienes lo dirigen, especialmente, el exlegionario Hermano Prefecto (Fernando Fernán Gómez); y, arengados por los más rebeldes y mayores, como “el anarquista” Jesús Fernández (Quique San Francisco), José Luís Hervás (Andres Isbert) o Julián Ceballos (Iñaki Miramón), protagonizarán un encierro en los dormitorios, tomando a Voltaire o Lutero como símbolos de su “resistencia democrática”, junto a Manuel Azaña (aunque no sepan escribir bien su apellido y lo encabecen en sus pintadas con la “H”del sustantivo referido a las acciones de gran valor). Ante los hechos el Hermano Director (Héctor Alterio), siempre mucho más proclive al diálogo, se ve desbordado por la escalada de desórdenes y los cabecillas acaban siendo expulsados. El aturdimiento de la dirección acaba siendo tal que los viejos hábitos (incluyendo las sotanas) acaban siendo sustituidos por un nuevo Director (José Sacristán) de traje y alzacuellos de apariencia más dialogante e integradora, pero que, tras pacificar la situación, nunca readmitirá a los alumnos expulsados.
Resultado de imagen de ¡Arriba Hazaña!  Comedia dramática (casi trágica), ¡Arriba Hazaña! se constituye en adecuada parábola del  contexto sociopolítico y generacional de la España tardofranquista (hasta el punto de que Manuel Vázquez Montalbán estimaría la novela, El infierno y la brisa, en la que se basa, «una obra distanciadora, culta, irónica, interesante, divertida y sin embargo crítica y tristísima»)… Y vista retrospectivamente no resulta difícil aplicar esa misma voluntad analógica al paso del propio franquismo declinante (las viejas sotanas con sos libros de la Legión) a la transición democrática (los nuevos ternos de un personaje muy próximo a la imagen de Adolfo Suárez) que daba sus primeros pasos en el tiempo del estreno (un año después de las primeras elecciones generales)… Excelentemente interpretada tanto por el brillante elenco de avezados actores como por los eficaces noveles, la película asume una estética sencilla, tanto en la puesta en escena como en la fotografía, totalmente al servicio del verismo y de algunos elementos de especial fuerza y hasta humor (el “anarquismo innato” de Jesús, los eslóganes de los delegados de curso ligados al tiempo de la Transición, etd.) capaces, sin embargo, de destilar un regusto amargo al final de la proyección… Por todo ello, obtuvo una más que notable respuesta del público nacional en su momento, aunque, acaso lastrada por la escasa trayectoria del director, fuera ignorada por la crítica (y hoy olvidada).
Resultado de imagen de ¡Arriba Hazaña!Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

martes, 21 de mayo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE PASCUAL DUARTE (1976) DE RICARDO FRANCO (27 DE MAYO)


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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Mayo-2019 (Lunes, día 27, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Pascual Duarte (España, 1976) de Ricardo FRANCO RUBIO (Madrid, 24 de Mayo de 1949- 20 de Mayo de 1998)… 
Resultado de imagen de Ricardo Franco RubioPrimer largometraje de ficción en sentido estricto (tras la película experimental El desastre de Annual [Un invierno sin futuro], 1970; un par de cortometrajes, Gospel, 1969, y El increíble aumento de la vida, 1974; y un documental televisivo, África Occidental hoy, 1973) de un director sorprendente iniciado en el cine, tras sus sucesivos y frustrados estudios de Derecho, Filosofía y Medicina, de la mano de su tío, el inclasificable Jesús Franco… De carrera breve, pausada e  irregular en la gran pantalla (con más presencia en las series de la pequeña), golpeada desde sus albores por la censura franquista, encontraría ya, sin embargo, cierto reconocimiento del público (no en España) y la  crítica con esta adaptación de la famosa novela La familia de Pascual Duarte (1942) de Camilo José Cela que había supuesto el punto de partida del tremendismo… 
Imagen relacionadaEn ella se nos narra la historia del  campesino y cazador furtivo Pascual Duarte (José Luís Gómez) , reclutado a la fuerza para la Guerra del Rif (1911-1927) y que malvive en su pobreza huraña, dominado por un sino silente y solitario de mala ventura. Como tantos compatriotas rurales de esas brutales, míseras y lúgubres décadas primeras del siglo XX, Pascual Duarte es el símbolo, uno entre muchos, de quienes, incapaces incluso de expresar lo que piensan y sienten, han de recurrir a feroces analogías con las bestias o a un uso manido del refranero popular, em muestra tan irrefutable como recia de las insalvables diferencias socioculturales (y, claro, económicas) que fragmentan la identidad colectiva de una tierra, dinamitando cualquier atisbo de verdadera cohesión social entre los modos de vida que determinan. Porque Pascual vivirá toda su vida, desde esa Extremadura rural, preso de su carencia de habilidades sociales e inmerso en una violencia estructural que acabará por ser parte del aire que respira hasta determinar cada uno de sus actos y ser la única respuesta ante cada problema que la plantea la vida. Pero la misma sociedad que lo proscribe y lo sitúa ante un abismo de (auto)destrucción se mostratá muy diligente a la hora de juzgarle y darle la condición de víctima propiciatoria… A la que sólo le cabe esperar un final trágico acorde al fatalismo de su existencia.
Imagen relacionada  La propuesta del productor Elías Querejeta para adaptar la tremendista novela de Cela, permitió a Ricardo Franco anticipar ya su mejor pulso (en realidad, no lo recuperaría hasta bien entrados los años 90, primero con Después de tantos años, 1994 -continuando la historia de la familia Panero iniciada por Jaime Chávarri con El desencanto en 1976-, y, sobre todo, con la propuesta que, ya enfermo y casi ciego, recibe del productor Pedro Costa para rodar La Buena Estrella en 1997) para convertir unos hechos de insólita violencia, dolor y soledad, en un verdadero tratado en imágenes sobre los sentimientos elementales y la condena que supone la imposibilidad (cultural) de expresarlos más que con la furia agresiva, permitiendo a su cámara deambular por lo mejor (poco) y lo peor (mucho) de las pasiones humanas desatadas por un contexto hostil, más allá de los tópicos al uso y las moralinas fáciles… A ello sirve ejemplarmente la espléndida la interpretación de José Luís Gómez dando cuerpo al fatalismo del personaje a través de largos silencios y miradas perdidas en el vacío… Drama rural durísimo, áspero hasta la asfixia, Pascual Duarte se dota de una puesta en escena tan contenida como meticulosa para envolver el vacío y la enajenación de un tremendo sujeto, aniquilado por una sociedad purulenta en su radical desigualdad… Y se constituye en una propuesta totalmente ajena a los catálogos del cine español de la época.
Imagen relacionadaPor ello, obtuvo una tan menguada respuesta del público nacional como reconocimiento crítico e internacional (algo habitual en las producciones de Querejeta), obteniendo el Premio al Mejor Actor (José Luís Gómez) en el Festival de Cine de Cannes 1976, su estreno mundial, así como la nominación a la Palma de Oro a la Mejor Película; y el Premio Sant Jordi 1977, de Radio Nacional de España en Barcelona, al Mejor Actor Español (José Luís Gómez).
Resultado de imagen de Pascual Duarte (1976) de Ricardo FrancoComo siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

miércoles, 24 de abril de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE RIFIFÍ EN LA CIUDAD (1963) DE JESÚS FRANCO (29 DE ABRIL)


Resultado de imagen de Rififí en la ciudad
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Abril-2019 (Lunes, día 29, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Resultado de imagen de Jesús FrancoEsta actividad, organizada en colaboración con elDepartamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Rififí en la ciudad (España- Francia, 1963) de Jesús FRANCO MANERA (Madrid, 12 de Mayo de 1930- Málaga, 2 de Abril del 2013), noveno largometraje en apenas cuatro años (había debutado en 1959 con Tenemos 18 años, producida por Luís García Berlanga) del que acaso sea el “gran maldito” del cine español y verdadero icono de una controvertida forma de plasmar el terror entre lo paródico, lo onírico y lo erótico. Autor de culto casi desde sus inicios, fue reclamado por Hollywood o por Orson Welles en su paso por España, mientras se prodigaba llegando a realizar hasta una docena de películas por año hasta acumular una filmografía con más de doscientos títulos (el año anterior a su muerte todavía firmó, ¡con 82 años!, tres películas -La cripta de las condenadas I y II, y Al Pereira vs. The Alligator Ladies- y, de hecho, moriría, tras un accidente cerebrovascular isquémico, en medio del caos habitual del rodaje de Revenge of The Alligator Ladies, película que terminaría su coproductor y actor principal Antonio Mayans-). 
En la película que nos ocupa, todavía tentada por el mainstream negro, se nos cuenta como, en un país centroamericano impreciso, Juan Solano (Serafín García Vázquez), camarero de un Stardust y confidente de la policía, es asesinado por los hombres de Maurice Leprince (Jean Servais), un político que controla el tráfico de drogas de toda Sudamérica y es dueño de nightclubs mientras esconde tales actividades bajo una capa pública de intachable honorabilidad… Juan, de hecho, estaba a punto de obtener y proporcionar las evidencias para condenar a Leprince, justo cuando éste había decidido completar su coraza de respetabilidad presentando su candidatura a la Presidencia del Senado; y, de repente, todos cuantos habían intervenido en ese “oportuno asesinato” van siendo sucesivamente eliminados. Todos los indicios de la cadena homicida parecen apuntar hacia el sargento detective Miguel Mora (Fernando Fernán Gómez), protector policial de Juan Solano
Espléndido avance de la capacidad del tío Jess (apodo cariñoso por el que se conocía al polifacético y pródigo artista –escritor de novelas policiacas como David Khunne, músico e intérprete de jazz y, sobre todo, cineasta multifunción: actor, guionista, productor, compositor, montador, fotógrafo y director-) para amalgamar y desbordar géneros (no en vano hizo incursiones en todos ellos, desde el musical hasta el terror gótico, desde la comedia hasta la pornografía,…) con una mezcla de genio artesanal (desbordado muy frecuentemente por una celeridad que derivaba en cierto aspecto formal deslavazado) e ironía... Pero aquí, Jesús Franco, todavía no volcado en el explotation europeo, parte de evidentes y gozosas fuentes mainstream: el propio título lo sitúa ante el gran clásico de Jules Dassin, Du rififi chez les hommes (1955) –incluso el malvado central está interpretado aquí por el belga Jean Servais, que incorporara al gángster más señalado de la obra de Dassin-; aunque los hechos narrados, con mafioso dueño de club nocturno que se postula para senador, recuerdan más la novela The Glass Key (1931) de Dashiell Hammett, tempranamente llevada a la gran pantalla por Frank Tuttle, 1935, con gran fidelidad y fuerza, y, más tarde, por  Stuart Heiler, 1942); con guión explícitamente basado en la novela de Charles Exbrayat Vous souvenez-vous de Paco? (1958), trasladando la acción de Barcelona a Centroamérica y fuera ya de la “zona de confort” humorística del narrador; con rendido culto a la mejor tradición del cine negro y, sobre todo, al Orson Welles de La dama de Shangai (1948) o Sed de mal (1958) –con encuadres concretos de homenaje o guiños como el hecho de que la acción se sitúe en Centroamérica, la concordante “dureza policial” de los personajes interpretados respectivamente por Fernando Fernán-Gómez, como Miguel Mora, yCharlton Heston, como ese Mike Vargas que también se proyecta en la obra de Franco a través del Comisario Vargas interpretado por  Antonio Prieto-… Pero, además, el genio cinematográfico del Tío Jess usa con eficacia suma la fotografía  en blanco y negro de Godofredo Pacheco junto a sus habituales números musicales para trabar una atmósfera vigorosa (incluyendo unas creíbles, en su encanto decadente, localizaciones exteriores en Marbella que sólo al rey del underground hispano se le podían ocurrir) para lograr el parsimonioso más adecuado a los derroteros de una historia acaso demasiado atrapada por ciertos cánones en la configuración de sus protagonistas y situaciones. Así que, pese a esta leve concesión a los convencionalismos del género y el tiempo, todo refleja la inequívoca personalidad estética del autor para sumirnos en una ambientación llena de imágenes sugerentes que nos absorben hasta dejarnos ese curioso regusto vivencial de los sueños más extraños (y gozosos). Estamos, pues, ante la que probablemente sea la película de más preciso y cuidadoso  acabado técnico del prolífico director (que, como hacía con frecuencia, también se reserva un cameo) y, por añadidura, uno de las mejores muestras de cine negro español de todos los tiempos lamentablemente caído en el olvido bajo el peso de la extensa y marginal obra de su director. Un cineasta que acierta a combinar el hálito del pulp, que había escrito, con una suerte de inequívoco y cinéfilo expresionismo sensual para retratar un cruce de corrupciones, codicia política, turbios comercios, venganzas y ajustes de cuentas, odios y amores, que sitúan en primer plano la connivencia (y hasta convergencia) entre la “buena sociedad”, las mafias y el poder político. Rififí en la ciudad, a la que finalmente le fallaría la coproducción francesa quedando a expensas de José López Brea y su productora Albatros, no tuvo una distribución puntual ni adecuada, exhibiéndose sólo en circuitos secundarios que ya anticipaban los cauces por los que fluiría (eso sí, torrencialmente) el futuro cine de Jesús Franco.
Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. 
Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

jueves, 14 de marzo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE VIRIDIANA (1961) DE LUÍS BUÑUEL (25 DE MARZO)

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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Marzo-2019 (Lunes, día 25, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Viridiana (España- México, 1961) de Luís BUÑUEL PORTOLÉS (Calanda, Teruel, España, 22 de Febrero de 1900- Ciudad de México, México, 29 de Julio de 1983)... Con casi dos docenas de propuestas a sus espaldas, una consolidada carrera en el exilio mexicano, y la proyección internacional (más allá de los círculos surrealistas europeos) que le diese,Premio Internacional en Cannes por medio, Nazarín (1959), el director aragonés decidió volver a rodar en España para afrontar su segunda adaptación de Galdós, una decisión no demasiado bien recibida por el exilio republicano español… 
Resultado de imagen de ViridianaY lo hace para hablarnos de Viridiana (Silvia Pinal), una novicia que, a punto de tomar los hábitos, debe abandonar el convento para visitar a su tío viudo don Jaime (Fernando Rey), que ha pagado sus estudios. Al verla, él queda perturbado por su parecido con la difunta esposa, así que decide darle un somnífero con la intención de violarla… Pero finalmente no se atreve. No obstante, en un desesperado intento por retenerla cuando pretende retornar al convento, le cuenta una mentira: ya no podrá ordenarse monja, porque la ha violado mientras dormía. Pero, por supuesto, eso alejará aún más a Viridiana de su tío, que, cuando ella irremediablemente se va, lleva su obsesión al suicidio. Así que Viridiana, ante sus propios sentimientos de culpa por esa muerte, renuncia definitivamente a ser monja y se queda en la mansión familiar practicando la caridad cristiana: acoge a un grupo de vagabundos, tullidos y menesterosos, a los que da refugio y alimento… Pero ellos serán, a fin de cuentas, humanamente degradados por su condición de excluidos de todo y por todos, quienes realmente la ataquen y roben. Sólo la llegada de Jorge (Francisco Rabal), el hijo natural de don Jaime, cambiará definitivamente el trágico destino de la joven...
Resultado de imagen de ViridianaLúcida y aguda adaptación de la novela Halma (1895) de Benito Pérez Galdós (que da continuidad al vínculo fecundamente iniciado con Nazarín, 1959, y que aún se prolongará con Tristana, 1970), Buñuel une aquí a la crítica feroz de la burguesía, la sátira, en la estela de Nazarín (1959), de la caridad y el idealismo cristianos por su ineficacia e inutilidad para reinstaurar la justicia social, lo que le valió las críticas airadas de L’Osservatore Romano (que la tildó de “blasfema y sacrílega”) y provocó la destitución inmediata del Director General de Cinematografía y Teatro, José María Muñoz Fontán, que había recogido la Palma de Oro concedida a la película en el Festival de Cannes (exaequo con Une aussi longue absence de Henri Colpi) por enfermedad del director, prohibiéndose su exhibición en España (donde se había rodado y dado de paso tras ser vista en El Pardo por el propio dictador, aunque con un final cambiado por la censura: de las evidencias de la entrega carnal de Viridiana a Jorge del original, Buñuel, radicalmente provocador, pasó a un “juego simbólico de ·trío sexual”, alegres cartas por medio, entre Viridiana, Jorge y la criada Ramona –Margarita Lozano-), donde no podría verse en una sala comercial hasta el 9 de abril de 1977 (muerto Franco y retirada la censura previa), e Italia… Porque, además, lo sigue haciendo (como ya mostrara en Las Hurdes, tierra sin pan, 1933, en Los olvidados, 1950, o en Nazarín, 1959) desde una infinita capacidad para transformar en dolor sus imágenes de la penuria y la indigencia (moral y socioeconómica) a través de la representación de lo peor y lo mejor del ser humano… Y, renunciando a caretas y artificios de cualquier tipo, plasma los latidos antagónicos, lo más cruel y lo más delicado, con un verismo que licúa nuestras miradas: personajes espléndidamente interiorizados en su miserabilización anímica y/o física, a través de los rostros iluminados por un vigor interpretativo lleno de matices de un magistral Fernando Rey, de Silvia Pinal incorporando (tras una apuesta personal respaldada por su segundo marido, el productor Gustavo Alatriste) un personaje delineado desde los parámetros hagiográficos de Santa Viridiana, del “reincidente” Paco Rabal, ya en un papel más cercano a su galanesca  “zona de confort” del momento que el de Nazarín, o de todo el elenco de desahuciados menesterosos dispuestos a pergeñar, por ejemplo, esa paródica Última cena davinciana para una foto postbacanal con un Jesús ciego... Por todo ello, Viridiana también recibió en su momento, además del unámine elogio de la crítica laica, el Grand Prix de l'Union de la critique de cinéma (UCC) 1962 y fue votada como la mejor película española de la historia por los profesionales y críticos en 1995 con motivo del centenario del cine español.
Resultado de imagen de Viridiana
Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

martes, 19 de febrero de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE CALABUCH (1956) DE LUÍS GARCÍA BERLANGA (25 DE FEBRERO)


Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García Berlanga
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Febrero-2019 (Lunes, día 25, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Resultado de imagen de Luís García Berlanga
Esta actividad, organizada en colaboración con elDepartamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, arranca con la proyección de Calabuch (España- Italia, 1956) de Luís GARCÍA-BERLANGA MARTÍ (Valencia, 12 de Junio de 1921- Pozuelo, Madrid, 13 de Noviembre de 2010)
Imagen relacionadaEl tercer largometraje dirigido en solitario (trasBienvenido Mister Marshall, 1953, y Novio a la vista, 1954; además de un par de cortometrajes –Tres cantos, 1948, y El circo, 1949- y sus colaboraciones con su amigo Juan Antonio Bardem –Paseo por una guerra antigua, 1948, y Esa pareja feliz, 1951-) de una de las máximas referencias cinematográficas del la España del siglo XX (y una de las gigantescas “tres B” del gran cine español, junto a Buñuel y Bardem) seguiría derrochando genio, gracia, perspicacia e incluso anticipación en un mensaje pacifista capaz de tornarse, imágenes mediante, en documento histórico de un rincón del mundo y de una época… 
Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García BerlangaPorque en él se nos presenta a George Hamilton (Edmund Gwenn), un científico un poco ingenuo, firme defensor de las bondades de la energía nuclear que, en plena Guerra Fría, apuesta por "desaparecer" para alejarse de sus investigaciones, dado que éstas se aprovechan para usos militares… Y lo hace en Calabuch, un pequeño pueblo de la costa mediterránea española en el que, en medio de un ambiente de bienhumorado amor a la vida y la amistad, irá asumiendo diversas ocupaciones hasta recalar en el taller pirotécnico del pueblo… Ese  uso pacífico y lúdico de sus conocimientos le anima muy especialmente y logra construir un cohete con el que Calabuch triunfará sobre Guardamar en el concurso de fuegos artificiales que se celebra cada año con motivo de las fiestas patronales. Pero el resultado es tan espectacular que una foto de los creadores de la maravilla pirotécnica aparecerá en el diario de la provincia, develando el paradero del oculto científico, cuyo país reclamará su retorno para que vuelva a sus viejas tareas ligadas a fines bélicos...
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 Comedia dramática con clara voluntad pacifista en su acercamiento a la problemática relación entre la investigación científica y los usos de sus descubrimientos, Calabuch, que inicialmente iba a titularse La otra libertad (como muestra el facsímil electrónico del texto original de la versión de 1956 que se conserva en la web del Berlanga Film Museum), se constituye además en un testimonio histórico de primer orden… Y es que, en efecto, rodada íntegramente en Peñíscola, con numerosas gentes del pueblo entre los figurantes, la profusión de imágenes aéreas y terrestres de sus paisajes y paisanajes aportan a la apuesta pacifista del mensaje un valor añadido de fidedigno vestigio de un espacio y un tiempo (en el  quincuagésimo aniversario del rodaje, 2006, el XVIII Festival de Cine de Comedia de Peñíscola rindió, por ello, homenaje a la cinta y a su director)... Pero, además, Calabuch es una hermosa parábola utopista en la que el más sencillo amor a la vida disuelve la sofisticación cosmopolita, la fraternidad de los comunes desacredita los fraudes interesados del poder, la actitud vital más lúdica arrumba la codicia descarnada… Una bella ensoñación, en fin, que, como siempre ocurre con los sueños, nos deja al despertar en medio de la cruda realidad. Pero Luis García Berlanga la maneja con su pericia para controlar el caos aparente de multitudes entrando y saliendo constantemente de escena en aras de un retrato de formas de ser, estar y sentir que, teñido por la ironía libertaria más alejada del patetismo o la burla fáciles, pergeña la propuesta probablemente más sutil de su carrera (más intensa que extensa, pues está jalonada por apenas diecisiete largometrajes en medio siglo) para poner en cuestión las miserias de la política internacional y nacional en tiempos postbélicos. Por todo ello, la película fue seleccionada, en su momento, para el Festival de Venecia 1956, recibiendo allí el Premio OCIC y siendo nominada al Gran Premio León de Oro; recibió además los Premios 1956 al Mejor Actor de Reparto (Juan Calvo), al Mejor Guión y a la segunda Mejor Película del Año del Sindicato Nacional del Espectáculo de España; así como los Premios 1957 al Mejor Actor de Reparto (Juan Calvo), al  Mejor Actor Extranjero en Película Española (Edmund Gwenn) y al Mejor Argumento Original (Leonardo Martín) del Círculo de Escritores Cinematográficos de España.
Imagen relacionadaComo siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. 
Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García BerlangaLa sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

martes, 22 de enero de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO ABRE LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER CUATRIMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE HAY UN CAMINO A LA DERECHA (1953) DE FRANCISCO ROVIRA BELETA (28 DE ENERO)


Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Enero-2018 (Lunes, día 28, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica, con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, arranca con la proyección de Hay un camino a la derecha (España, 1953) de Francesc ROVIRA i BELETA (Barcelona, 25 de Septiembre de 1912- 23 de Junio de 1999)... 
Resultado de imagen de Francisco Rovira BeletaQuien fuera uno de los cineastas de mayor proyección internacional en los años sesenta del pasado siglo (siendo, por ejemplo, el primer director español en repetir, 1963 y 1967, nominación al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa) encuentra hoy su relevante obra injustamente arrinconada en el desván del olvido (o, incluso, cuando aborda temas vinculados al folclore, a espacios televisivos como Cine de barrio)... Así que es hora de reconocerla y reivindicarla para público conocimiento. Porque en la película que nos ocupa (su cuarto largometraje de ficción tras Doce horas de vida, 1949; 39 cartas de amor, 1950, y Lunas de sangre, 1952; que estuvieron precedidas por el corto documental Deportes y figuras del boxeo: Reportaje Nº 1, 1946) y primer gran éxito de público, mostrará ya. con claro tono neorrealista, su incuestionable compromiso con la realidad social catalana a través del verismo de una propuesta totalmente ajena a la pueril comercialidad de los tópicos del momento, y llena de voluntad de fábula simbólica... 
Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)Porque en ella se nos habla de Miguel (Francisco Rabal), que, cuando su barco llega a Barcelona, es despedido de su trabajo de marinero… A partir de ese momento, deberá enfrentarse a la falta de oportunidades y a los consiguientes problemas financieros que le llevarán, primero, a hacerse vigilante, pésimamente pagado, de un almacén del muelle y, poco a poco, acuciado por las penurias familiares de las que se siente impacientemente responsable porque hasta el poco dinero que consigue reunir su esposa Inés (Julita Martínez) cosiendo afanosamente en su casa es dilapidado rápidamente por él, a buscar soluciones rápidas y fáciles, cada vez más inmersas en el mundo de la delincuencia… Hasta colaborar en un robo en el almacén que vigila…
Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)Concebida como un drama sin concesiones a cuyoverismo se asienta sobre una eficaz localización de escenarios exteriores e interriores urbanos (desde los muelles del puerto y alrededores, donde trabaja el protagonista, a su casa en El Raval, en pleno barrio chino; pasando por el poblado chabolista del Somorrostro, con su playa; la Carrer d’Anglí, con esa atmósfera monjil del viejo Sarrià; la velada de lucha libre en la sala Gran Price; los pasillos y salas del viejo Hospital Clínico; e incluso la adecuada escenografía ​interior de la vivienda, acondicionada en los Estudios Kinefón), Hay un camino a la derecha no lo tuvo tan difícil con la censura franquista, en pleno delirio autárquico, como con el productor, el por entonces popular tenor y propietario del Restaurante “Los Caracoles” Antonio Bofarull, que no sólo realizó esas tareas desde su productora Titán Films (que creara en 1948), sino que también interpretaría a Vicente, uno de los personajes secundarios… Y, sobre todo, impondría un happy end totalmente incongruente con el guión escrito por Rovira Beleta y Manuel Saló que empezaba con el despido y acababa con el entierro del personaje interpretado por Francisco Rabal… El pastiche de ese final feliz provocó, por ello, alteraciones en el principio buscando una mínima coherencia con el espíritu dramático, quedando en un conciso flash forward, sobre imágenes del puerto y el plano general de la salida de empleados de La Maquinista Terrestre y Marítima, uno de los cuales veremos más tarde llegando con premura a su casa, mientras una voz en off desgrana una apología del sumiso sometimiento al destino y una exaltación de la familia, para orientar una visión lineal y conservadora del drama narrado..
Imagen relacionadaY, sin embargo, la fuerza de la historia y el pulso de su director, con la colaboración de un brillante equipo técnico (con Francisco Pérez Dolz como ayudante y José María Forn como secretario de dirección, con Ricardo Albiñana como operador, con Alfonso de Lucas en los decorados…) y artístico (en el que brillan muy especialmente Paco Rabal y Julita Martínez en sus papeles principales), edundaron no sólo en un éxito de taquilla más que notable (61 días en cartel en su estreno en Barcelona y 56 en Madrid), que la llevó a recibir el Premio a la Máxima Comercialidad concedido por la revista Espectáculo en 1955, sino también en un reconocimiento crítico que la hizo acreedora a los Premios al Mejor Actor (Francisco Rabal) y a la Mejor Actriz (Julita Martínez) en la I Semana Inernacional de Cine de San Sebastián 1953, con nominación como Mejor Película; y se le otorgó el Premio Ciudad de Barcelona a la Mejor Dirección en el Certamen Cinematográfico de la Merced 1953.
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Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.