martes, 21 de mayo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE PASCUAL DUARTE (1976) DE RICARDO FRANCO (27 DE MAYO)


Resultado de imagen de Pascual Duarte (1976) de Ricardo Franco
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Mayo-2019 (Lunes, día 27, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Pascual Duarte (España, 1976) de Ricardo FRANCO RUBIO (Madrid, 24 de Mayo de 1949- 20 de Mayo de 1998)… 
Resultado de imagen de Ricardo Franco RubioPrimer largometraje de ficción en sentido estricto (tras la película experimental El desastre de Annual [Un invierno sin futuro], 1970; un par de cortometrajes, Gospel, 1969, y El increíble aumento de la vida, 1974; y un documental televisivo, África Occidental hoy, 1973) de un director sorprendente iniciado en el cine, tras sus sucesivos y frustrados estudios de Derecho, Filosofía y Medicina, de la mano de su tío, el inclasificable Jesús Franco… De carrera breve, pausada e  irregular en la gran pantalla (con más presencia en las series de la pequeña), golpeada desde sus albores por la censura franquista, encontraría ya, sin embargo, cierto reconocimiento del público (no en España) y la  crítica con esta adaptación de la famosa novela La familia de Pascual Duarte (1942) de Camilo José Cela que había supuesto el punto de partida del tremendismo… 
Imagen relacionadaEn ella se nos narra la historia del  campesino y cazador furtivo Pascual Duarte (José Luís Gómez) , reclutado a la fuerza para la Guerra del Rif (1911-1927) y que malvive en su pobreza huraña, dominado por un sino silente y solitario de mala ventura. Como tantos compatriotas rurales de esas brutales, míseras y lúgubres décadas primeras del siglo XX, Pascual Duarte es el símbolo, uno entre muchos, de quienes, incapaces incluso de expresar lo que piensan y sienten, han de recurrir a feroces analogías con las bestias o a un uso manido del refranero popular, em muestra tan irrefutable como recia de las insalvables diferencias socioculturales (y, claro, económicas) que fragmentan la identidad colectiva de una tierra, dinamitando cualquier atisbo de verdadera cohesión social entre los modos de vida que determinan. Porque Pascual vivirá toda su vida, desde esa Extremadura rural, preso de su carencia de habilidades sociales e inmerso en una violencia estructural que acabará por ser parte del aire que respira hasta determinar cada uno de sus actos y ser la única respuesta ante cada problema que la plantea la vida. Pero la misma sociedad que lo proscribe y lo sitúa ante un abismo de (auto)destrucción se mostratá muy diligente a la hora de juzgarle y darle la condición de víctima propiciatoria… A la que sólo le cabe esperar un final trágico acorde al fatalismo de su existencia.
Imagen relacionada  La propuesta del productor Elías Querejeta para adaptar la tremendista novela de Cela, permitió a Ricardo Franco anticipar ya su mejor pulso (en realidad, no lo recuperaría hasta bien entrados los años 90, primero con Después de tantos años, 1994 -continuando la historia de la familia Panero iniciada por Jaime Chávarri con El desencanto en 1976-, y, sobre todo, con la propuesta que, ya enfermo y casi ciego, recibe del productor Pedro Costa para rodar La Buena Estrella en 1997) para convertir unos hechos de insólita violencia, dolor y soledad, en un verdadero tratado en imágenes sobre los sentimientos elementales y la condena que supone la imposibilidad (cultural) de expresarlos más que con la furia agresiva, permitiendo a su cámara deambular por lo mejor (poco) y lo peor (mucho) de las pasiones humanas desatadas por un contexto hostil, más allá de los tópicos al uso y las moralinas fáciles… A ello sirve ejemplarmente la espléndida la interpretación de José Luís Gómez dando cuerpo al fatalismo del personaje a través de largos silencios y miradas perdidas en el vacío… Drama rural durísimo, áspero hasta la asfixia, Pascual Duarte se dota de una puesta en escena tan contenida como meticulosa para envolver el vacío y la enajenación de un tremendo sujeto, aniquilado por una sociedad purulenta en su radical desigualdad… Y se constituye en una propuesta totalmente ajena a los catálogos del cine español de la época.
Imagen relacionadaPor ello, obtuvo una tan menguada respuesta del público nacional como reconocimiento crítico e internacional (algo habitual en las producciones de Querejeta), obteniendo el Premio al Mejor Actor (José Luís Gómez) en el Festival de Cine de Cannes 1976, su estreno mundial, así como la nominación a la Palma de Oro a la Mejor Película; y el Premio Sant Jordi 1977, de Radio Nacional de España en Barcelona, al Mejor Actor Español (José Luís Gómez).
Resultado de imagen de Pascual Duarte (1976) de Ricardo FrancoComo siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

miércoles, 24 de abril de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE RIFIFÍ EN LA CIUDAD (1963) DE JESÚS FRANCO (29 DE ABRIL)


Resultado de imagen de Rififí en la ciudad
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Abril-2019 (Lunes, día 29, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Resultado de imagen de Jesús FrancoEsta actividad, organizada en colaboración con elDepartamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Rififí en la ciudad (España- Francia, 1963) de Jesús FRANCO MANERA (Madrid, 12 de Mayo de 1930- Málaga, 2 de Abril del 2013), noveno largometraje en apenas cuatro años (había debutado en 1959 con Tenemos 18 años, producida por Luís García Berlanga) del que acaso sea el “gran maldito” del cine español y verdadero icono de una controvertida forma de plasmar el terror entre lo paródico, lo onírico y lo erótico. Autor de culto casi desde sus inicios, fue reclamado por Hollywood o por Orson Welles en su paso por España, mientras se prodigaba llegando a realizar hasta una docena de películas por año hasta acumular una filmografía con más de doscientos títulos (el año anterior a su muerte todavía firmó, ¡con 82 años!, tres películas -La cripta de las condenadas I y II, y Al Pereira vs. The Alligator Ladies- y, de hecho, moriría, tras un accidente cerebrovascular isquémico, en medio del caos habitual del rodaje de Revenge of The Alligator Ladies, película que terminaría su coproductor y actor principal Antonio Mayans-). 
En la película que nos ocupa, todavía tentada por el mainstream negro, se nos cuenta como, en un país centroamericano impreciso, Juan Solano (Serafín García Vázquez), camarero de un Stardust y confidente de la policía, es asesinado por los hombres de Maurice Leprince (Jean Servais), un político que controla el tráfico de drogas de toda Sudamérica y es dueño de nightclubs mientras esconde tales actividades bajo una capa pública de intachable honorabilidad… Juan, de hecho, estaba a punto de obtener y proporcionar las evidencias para condenar a Leprince, justo cuando éste había decidido completar su coraza de respetabilidad presentando su candidatura a la Presidencia del Senado; y, de repente, todos cuantos habían intervenido en ese “oportuno asesinato” van siendo sucesivamente eliminados. Todos los indicios de la cadena homicida parecen apuntar hacia el sargento detective Miguel Mora (Fernando Fernán Gómez), protector policial de Juan Solano…
Espléndido avance de la capacidad del tío Jess (apodo cariñoso por el que se conocía al polifacético y pródigo artista –escritor de novelas policiacas como David Khunne, músico e intérprete de jazz y, sobre todo, cineasta multifunción: actor, guionista, productor, compositor, montador, fotógrafo y director-) para amalgamar y desbordar géneros (no en vano hizo incursiones en todos ellos, desde el musical hasta el terror gótico, desde la comedia hasta la pornografía,…) con una mezcla de genio artesanal (desbordado muy frecuentemente por una celeridad que derivaba en cierto aspecto formal deslavazado) e ironía... Pero aquí, Jesús Franco, todavía no volcado en el explotation europeo, parte de evidentes y gozosas fuentes mainstream: el propio título lo sitúa ante el gran clásico de Jules Dassin, Du rififi chez les hommes (1955) –incluso el malvado central está interpretado aquí por el belga Jean Servais, que incorporara al gángster más señalado de la obra de Dassin-; aunque los hechos narrados, con mafioso dueño de club nocturno que se postula para senador, recuerdan más la novela The Glass Key (1931) de Dashiell Hammett, tempranamente llevada a la gran pantalla por Frank Tuttle, 1935, con gran fidelidad y fuerza, y, más tarde, por  Stuart Heiler, 1942); con guión explícitamente basado en la novela de Charles Exbrayat Vous souvenez-vous de Paco? (1958), trasladando la acción de Barcelona a Centroamérica y fuera ya de la “zona de confort” humorística del narrador; con rendido culto a la mejor tradición del cine negro y, sobre todo, al Orson Welles de La dama de Shangai (1948) o Sed de mal (1958) –con encuadres concretos de homenaje o guiños como el hecho de que la acción se sitúe en Centroamérica, la concordante “dureza policial” de los personajes interpretados respectivamente por Fernando Fernán-Gómez, como Miguel Mora, yCharlton Heston, como ese Mike Vargas que también se proyecta en la obra de Franco a través del Comisario Vargas interpretado por  Antonio Prieto-… Pero, además, el genio cinematográfico del Tío Jess usa con eficacia suma la fotografía  en blanco y negro de Godofredo Pacheco junto a sus habituales números musicales para trabar una atmósfera vigorosa (incluyendo unas creíbles, en su encanto decadente, localizaciones exteriores en Marbella que sólo al rey del underground hispano se le podían ocurrir) para lograr el parsimonioso más adecuado a los derroteros de una historia acaso demasiado atrapada por ciertos cánones en la configuración de sus protagonistas y situaciones. Así que, pese a esta leve concesión a los convencionalismos del género y el tiempo, todo refleja la inequívoca personalidad estética del autor para sumirnos en una ambientación llena de imágenes sugerentes que nos absorben hasta dejarnos ese curioso regusto vivencial de los sueños más extraños (y gozosos). Estamos, pues, ante la que probablemente sea la película de más preciso y cuidadoso  acabado técnico del prolífico director (que, como hacía con frecuencia, también se reserva un cameo) y, por añadidura, uno de las mejores muestras de cine negro español de todos los tiempos lamentablemente caído en el olvido bajo el peso de la extensa y marginal obra de su director. Un cineasta que acierta a combinar el hálito del pulp, que había escrito, con una suerte de inequívoco y cinéfilo expresionismo sensual para retratar un cruce de corrupciones, codicia política, turbios comercios, venganzas y ajustes de cuentas, odios y amores, que sitúan en primer plano la connivencia (y hasta convergencia) entre la “buena sociedad”, las mafias y el poder político. Rififí en la ciudad, a la que finalmente le fallaría la coproducción francesa quedando a expensas de José López Brea y su productora Albatros, no tuvo una distribución puntual ni adecuada, exhibiéndose sólo en circuitos secundarios que ya anticipaban los cauces por los que fluiría (eso sí, torrencialmente) el futuro cine de Jesús Franco.
Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. 
Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

jueves, 14 de marzo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE VIRIDIANA (1961) DE LUÍS BUÑUEL (25 DE MARZO)

Resultado de imagen de Carteles de Viridiana
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Marzo-2019 (Lunes, día 25, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, continúa con la proyección de Viridiana (España- México, 1961) de Luís BUÑUEL PORTOLÉS (Calanda, Teruel, España, 22 de Febrero de 1900- Ciudad de México, México, 29 de Julio de 1983)... Con casi dos docenas de propuestas a sus espaldas, una consolidada carrera en el exilio mexicano, y la proyección internacional (más allá de los círculos surrealistas europeos) que le diese,Premio Internacional en Cannes por medio, Nazarín (1959), el director aragonés decidió volver a rodar en España para afrontar su segunda adaptación de Galdós, una decisión no demasiado bien recibida por el exilio republicano español… 
Resultado de imagen de ViridianaY lo hace para hablarnos de Viridiana (Silvia Pinal), una novicia que, a punto de tomar los hábitos, debe abandonar el convento para visitar a su tío viudo don Jaime (Fernando Rey), que ha pagado sus estudios. Al verla, él queda perturbado por su parecido con la difunta esposa, así que decide darle un somnífero con la intención de violarla… Pero finalmente no se atreve. No obstante, en un desesperado intento por retenerla cuando pretende retornar al convento, le cuenta una mentira: ya no podrá ordenarse monja, porque la ha violado mientras dormía. Pero, por supuesto, eso alejará aún más a Viridiana de su tío, que, cuando ella irremediablemente se va, lleva su obsesión al suicidio. Así que Viridiana, ante sus propios sentimientos de culpa por esa muerte, renuncia definitivamente a ser monja y se queda en la mansión familiar practicando la caridad cristiana: acoge a un grupo de vagabundos, tullidos y menesterosos, a los que da refugio y alimento… Pero ellos serán, a fin de cuentas, humanamente degradados por su condición de excluidos de todo y por todos, quienes realmente la ataquen y roben. Sólo la llegada de Jorge (Francisco Rabal), el hijo natural de don Jaime, cambiará definitivamente el trágico destino de la joven...
Resultado de imagen de ViridianaLúcida y aguda adaptación de la novela Halma (1895) de Benito Pérez Galdós (que da continuidad al vínculo fecundamente iniciado con Nazarín, 1959, y que aún se prolongará con Tristana, 1970), Buñuel une aquí a la crítica feroz de la burguesía, la sátira, en la estela de Nazarín (1959), de la caridad y el idealismo cristianos por su ineficacia e inutilidad para reinstaurar la justicia social, lo que le valió las críticas airadas de L’Osservatore Romano (que la tildó de “blasfema y sacrílega”) y provocó la destitución inmediata del Director General de Cinematografía y Teatro, José María Muñoz Fontán, que había recogido la Palma de Oro concedida a la película en el Festival de Cannes (exaequo con Une aussi longue absence de Henri Colpi) por enfermedad del director, prohibiéndose su exhibición en España (donde se había rodado y dado de paso tras ser vista en El Pardo por el propio dictador, aunque con un final cambiado por la censura: de las evidencias de la entrega carnal de Viridiana a Jorge del original, Buñuel, radicalmente provocador, pasó a un “juego simbólico de ·trío sexual”, alegres cartas por medio, entre Viridiana, Jorge y la criada Ramona –Margarita Lozano-), donde no podría verse en una sala comercial hasta el 9 de abril de 1977 (muerto Franco y retirada la censura previa), e Italia… Porque, además, lo sigue haciendo (como ya mostrara en Las Hurdes, tierra sin pan, 1933, en Los olvidados, 1950, o en Nazarín, 1959) desde una infinita capacidad para transformar en dolor sus imágenes de la penuria y la indigencia (moral y socioeconómica) a través de la representación de lo peor y lo mejor del ser humano… Y, renunciando a caretas y artificios de cualquier tipo, plasma los latidos antagónicos, lo más cruel y lo más delicado, con un verismo que licúa nuestras miradas: personajes espléndidamente interiorizados en su miserabilización anímica y/o física, a través de los rostros iluminados por un vigor interpretativo lleno de matices de un magistral Fernando Rey, de Silvia Pinal incorporando (tras una apuesta personal respaldada por su segundo marido, el productor Gustavo Alatriste) un personaje delineado desde los parámetros hagiográficos de Santa Viridiana, del “reincidente” Paco Rabal, ya en un papel más cercano a su galanesca  “zona de confort” del momento que el de Nazarín, o de todo el elenco de desahuciados menesterosos dispuestos a pergeñar, por ejemplo, esa paródica Última cena davinciana para una foto postbacanal con un Jesús ciego... Por todo ello, Viridiana también recibió en su momento, además del unámine elogio de la crítica laica, el Grand Prix de l'Union de la critique de cinéma (UCC) 1962 y fue votada como la mejor película española de la historia por los profesionales y críticos en 1995 con motivo del centenario del cine español.
Resultado de imagen de Viridiana
Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

martes, 19 de febrero de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE CALABUCH (1956) DE LUÍS GARCÍA BERLANGA (25 DE FEBRERO)


Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García Berlanga
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Febrero-2019 (Lunes, día 25, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, siguiendo con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… 
Resultado de imagen de Luís García Berlanga
Esta actividad, organizada en colaboración con elDepartamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, arranca con la proyección de Calabuch (España- Italia, 1956) de Luís GARCÍA-BERLANGA MARTÍ (Valencia, 12 de Junio de 1921- Pozuelo, Madrid, 13 de Noviembre de 2010). 
Imagen relacionadaEl tercer largometraje dirigido en solitario (trasBienvenido Mister Marshall, 1953, y Novio a la vista, 1954; además de un par de cortometrajes –Tres cantos, 1948, y El circo, 1949- y sus colaboraciones con su amigo Juan Antonio Bardem –Paseo por una guerra antigua, 1948, y Esa pareja feliz, 1951-) de una de las máximas referencias cinematográficas del la España del siglo XX (y una de las gigantescas “tres B” del gran cine español, junto a Buñuel y Bardem) seguiría derrochando genio, gracia, perspicacia e incluso anticipación en un mensaje pacifista capaz de tornarse, imágenes mediante, en documento histórico de un rincón del mundo y de una época… 
Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García BerlangaPorque en él se nos presenta a George Hamilton (Edmund Gwenn), un científico un poco ingenuo, firme defensor de las bondades de la energía nuclear que, en plena Guerra Fría, apuesta por "desaparecer" para alejarse de sus investigaciones, dado que éstas se aprovechan para usos militares… Y lo hace en Calabuch, un pequeño pueblo de la costa mediterránea española en el que, en medio de un ambiente de bienhumorado amor a la vida y la amistad, irá asumiendo diversas ocupaciones hasta recalar en el taller pirotécnico del pueblo… Ese  uso pacífico y lúdico de sus conocimientos le anima muy especialmente y logra construir un cohete con el que Calabuch triunfará sobre Guardamar en el concurso de fuegos artificiales que se celebra cada año con motivo de las fiestas patronales. Pero el resultado es tan espectacular que una foto de los creadores de la maravilla pirotécnica aparecerá en el diario de la provincia, develando el paradero del oculto científico, cuyo país reclamará su retorno para que vuelva a sus viejas tareas ligadas a fines bélicos...
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 Comedia dramática con clara voluntad pacifista en su acercamiento a la problemática relación entre la investigación científica y los usos de sus descubrimientos, Calabuch, que inicialmente iba a titularse La otra libertad (como muestra el facsímil electrónico del texto original de la versión de 1956 que se conserva en la web del Berlanga Film Museum), se constituye además en un testimonio histórico de primer orden… Y es que, en efecto, rodada íntegramente en Peñíscola, con numerosas gentes del pueblo entre los figurantes, la profusión de imágenes aéreas y terrestres de sus paisajes y paisanajes aportan a la apuesta pacifista del mensaje un valor añadido de fidedigno vestigio de un espacio y un tiempo (en el  quincuagésimo aniversario del rodaje, 2006, el XVIII Festival de Cine de Comedia de Peñíscola rindió, por ello, homenaje a la cinta y a su director)... Pero, además, Calabuch es una hermosa parábola utopista en la que el más sencillo amor a la vida disuelve la sofisticación cosmopolita, la fraternidad de los comunes desacredita los fraudes interesados del poder, la actitud vital más lúdica arrumba la codicia descarnada… Una bella ensoñación, en fin, que, como siempre ocurre con los sueños, nos deja al despertar en medio de la cruda realidad. Pero Luis García Berlanga la maneja con su pericia para controlar el caos aparente de multitudes entrando y saliendo constantemente de escena en aras de un retrato de formas de ser, estar y sentir que, teñido por la ironía libertaria más alejada del patetismo o la burla fáciles, pergeña la propuesta probablemente más sutil de su carrera (más intensa que extensa, pues está jalonada por apenas diecisiete largometrajes en medio siglo) para poner en cuestión las miserias de la política internacional y nacional en tiempos postbélicos. Por todo ello, la película fue seleccionada, en su momento, para el Festival de Venecia 1956, recibiendo allí el Premio OCIC y siendo nominada al Gran Premio León de Oro; recibió además los Premios 1956 al Mejor Actor de Reparto (Juan Calvo), al Mejor Guión y a la segunda Mejor Película del Año del Sindicato Nacional del Espectáculo de España; así como los Premios 1957 al Mejor Actor de Reparto (Juan Calvo), al  Mejor Actor Extranjero en Película Española (Edmund Gwenn) y al Mejor Argumento Original (Leonardo Martín) del Círculo de Escritores Cinematográficos de España.
Imagen relacionadaComo siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. 
Resultado de imagen de Calabuch (1956) de Luís García BerlangaLa sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

martes, 22 de enero de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO ABRE LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL PRIMER CUATRIMESTRE DE 2019 (SEGUNDA PARTE DEL CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE HAY UN CAMINO A LA DERECHA (1953) DE FRANCISCO ROVIRA BELETA (28 DE ENERO)


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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Enero-2018 (Lunes, día 28, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, con la segunda parte del Ciclo “Filmábamos ayer…: Francisco Rovira Beleta, Luís García Berlanga, Luís Buñuel, Jesús Franco, Ricardo Franco, José María Gutiérrez Santos” (que seguirá haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, arranca con la proyección de Hay un camino a la derecha (España, 1953) de Francesc ROVIRA i BELETA (Barcelona, 25 de Septiembre de 1912- 23 de Junio de 1999)... 
Resultado de imagen de Francisco Rovira BeletaQuien fuera uno de los cineastas de mayor proyección internacional en los años sesenta del pasado siglo (siendo, por ejemplo, el primer director español en repetir, 1963 y 1967, nominación al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa) encuentra hoy su relevante obra injustamente arrinconada en el desván del olvido (o, incluso, cuando aborda temas vinculados al folclore, a espacios televisivos como Cine de barrio)... Así que es hora de reconocerla y reivindicarla para público conocimiento. Porque en la película que nos ocupa (su cuarto largometraje de ficción tras Doce horas de vida, 1949; 39 cartas de amor, 1950, y Lunas de sangre, 1952; que estuvieron precedidas por el corto documental Deportes y figuras del boxeo: Reportaje Nº 1, 1946) y primer gran éxito de público, mostrará ya. con claro tono neorrealista, su incuestionable compromiso con la realidad social catalana a través del verismo de una propuesta totalmente ajena a la pueril comercialidad de los tópicos del momento, y llena de voluntad de fábula simbólica... 
Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)Porque en ella se nos habla de Miguel (Francisco Rabal), que, cuando su barco llega a Barcelona, es despedido de su trabajo de marinero… A partir de ese momento, deberá enfrentarse a la falta de oportunidades y a los consiguientes problemas financieros que le llevarán, primero, a hacerse vigilante, pésimamente pagado, de un almacén del muelle y, poco a poco, acuciado por las penurias familiares de las que se siente impacientemente responsable porque hasta el poco dinero que consigue reunir su esposa Inés (Julita Martínez) cosiendo afanosamente en su casa es dilapidado rápidamente por él, a buscar soluciones rápidas y fáciles, cada vez más inmersas en el mundo de la delincuencia… Hasta colaborar en un robo en el almacén que vigila…
Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)Concebida como un drama sin concesiones a cuyoverismo se asienta sobre una eficaz localización de escenarios exteriores e interriores urbanos (desde los muelles del puerto y alrededores, donde trabaja el protagonista, a su casa en El Raval, en pleno barrio chino; pasando por el poblado chabolista del Somorrostro, con su playa; la Carrer d’Anglí, con esa atmósfera monjil del viejo Sarrià; la velada de lucha libre en la sala Gran Price; los pasillos y salas del viejo Hospital Clínico; e incluso la adecuada escenografía ​interior de la vivienda, acondicionada en los Estudios Kinefón), Hay un camino a la derecha no lo tuvo tan difícil con la censura franquista, en pleno delirio autárquico, como con el productor, el por entonces popular tenor y propietario del Restaurante “Los Caracoles” Antonio Bofarull, que no sólo realizó esas tareas desde su productora Titán Films (que creara en 1948), sino que también interpretaría a Vicente, uno de los personajes secundarios… Y, sobre todo, impondría un happy end totalmente incongruente con el guión escrito por Rovira Beleta y Manuel Saló que empezaba con el despido y acababa con el entierro del personaje interpretado por Francisco Rabal… El pastiche de ese final feliz provocó, por ello, alteraciones en el principio buscando una mínima coherencia con el espíritu dramático, quedando en un conciso flash forward, sobre imágenes del puerto y el plano general de la salida de empleados de La Maquinista Terrestre y Marítima, uno de los cuales veremos más tarde llegando con premura a su casa, mientras una voz en off desgrana una apología del sumiso sometimiento al destino y una exaltación de la familia, para orientar una visión lineal y conservadora del drama narrado..
Imagen relacionadaY, sin embargo, la fuerza de la historia y el pulso de su director, con la colaboración de un brillante equipo técnico (con Francisco Pérez Dolz como ayudante y José María Forn como secretario de dirección, con Ricardo Albiñana como operador, con Alfonso de Lucas en los decorados…) y artístico (en el que brillan muy especialmente Paco Rabal y Julita Martínez en sus papeles principales), edundaron no sólo en un éxito de taquilla más que notable (61 días en cartel en su estreno en Barcelona y 56 en Madrid), que la llevó a recibir el Premio a la Máxima Comercialidad concedido por la revista Espectáculo en 1955, sino también en un reconocimiento crítico que la hizo acreedora a los Premios al Mejor Actor (Francisco Rabal) y a la Mejor Actriz (Julita Martínez) en la I Semana Inernacional de Cine de San Sebastián 1953, con nominación como Mejor Película; y se le otorgó el Premio Ciudad de Barcelona a la Mejor Dirección en el Certamen Cinematográfico de la Merced 1953.
Resultado de imagen de Hay un camino a la derecha (1953)
Como siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.

INCUNA lleva al CMI de El Llano la película "Leibig" (Argentina, 2016) para debatir sobre patrimonio industrial y paisajes culturales (24-1-2019, 19 horas)


Resultado de imagen de INCUNACine Fórum: Patrimonio industrial y paisajes culturales
Jueves, 24 de Enero de 2019 19:00 horas
Resultado de imagen de Liebig (2016)
Liebig  de Christian ERCOLANO
 (Argentina, 2016, 68 minutos)
Guión: Gustavo Intrieri y Germán Loza.              Versión original: Español.
            Estreno Mundial: 26 de Octubre de 2016
(XXXI Festival Internacional de Cine de Mar del Plata)
Este largometraje argentino, seleccionado en el Festival de Mar del Plata, fue estrenado en Europa, en 2018, durante el INCUNA Film Fest… Parte de las historias de vida de varios exempleados de la fábrica inglesa Liebig, en la provincia de Entre Ríos (Argentina), y sus respectivas familias. A partir de ellas se reconstruye el antiguo esplendor de la industria de las carnes enlatadas, y el modo de vida de un pueblo crecido en ese contexto, hasta que el posterior cierre de la fábrica en la década de los setenta del pasado siglo significa su decadencia… Al otro lado del río Uruguay, está su ciudad hermana Fray Bentos (Uruguay), «la otra cocina del mundo», en la que también se instaló esa empresa y cuyo cuidado conjunto es hoy Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Seguirá a la proyección un interesante coloquio en el que intervendrán expertos en patrimonio industrial.

Organizan: INCUNA - «Máximo Fuertes Acevedo»
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viernes, 14 de diciembre de 2018

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CIERRA LA PROGRAMACIÓN DE DE SU CINE-FORUM “RECUPERANDO LA MEMORIA HISTÓRICA” EN EL TERCER CUATRIMESTRE DE 2018 (CICLO “FILMÁBAMOS AYER…”) CON LA PROYECCIÓN DE EL MUNDO SIGUE (1965) DE FERNANDO FERNÁN GÓMEZ (17 DE SEPTIEMBRE)


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El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Diciembre-2018 (Lunes, día 17, a las 19 horas) da continuidad a su Cine-Forum “Recuperando la Memoria Histórica”, cerrando el Ciclo “Filmábamos ayer…: Juan Antonio Bardem, Ladislao Vadja, Edgar Neville, Fernando Fernán gómez” (que ha venido haciendo una cala en lo mejor -y más olvidado- del cine clásico español de grandes directores ya fallecidos)… Esta actividad, organizada en colaboración con el Departamento de Proyectos Culturales de la FMCEyUP del Ayuntamiento de Gijón, supone la proyección de El mundo sigue (España, 1965) de Fernando FERNÁN GÓMEZ (Lima, Perú, 28 de Agosto de 1921- Madrid, España, 21 de ONoviembre de 2007). 
Resultado de imagen de Fernando Fernan Gómez, director
El noveno largometraje como director (octavo en solitario, pues su ya fulgurante debut -Manicomio, 1954- fue codirigido por Luís María Delgado) de una de las máximas referencias culturales del la España del siglo XX (dramaturgo  con el Premio “Lope de Vega” 1978 por Las bicicletas son para el verano; narrador que sería finalista del Premio Planeta 1987 con El mal amor y obtendría el Premio Espasa-humor 1993 con El ascensor de los borrachos; columnista de prensa; realizador de televisión con  series tan legendarias como Los pícaros: Aventuras y desventuras de Lucas Maraña, de 1992; guionista cinematográfico con el Premio Goya 1987 al Mejor Guión por El viaje a ninguna parte; sublime actor capaz de dotar  infinitos registros sus más de 150 interpretaciones que le llevaros a los Premios Goya 1987, por Mambrú se fue a la guerra, y 1998, por El abuelo, al Mejor Actor Principal; el Premio Goya 1993 al Mejor Actor de Reparto por Belle Epoque, o el Oso de Plata al Mejor Actor en el Festival de Cine de Berlin 1976 por El anacoreta) vuelve a mostrar su genio también tras las cámaras (incluso estando también delante, como en este caso) en el magistral cierre de una suerte de trilogía sobre la vida de la gente común (desde las dificultades como recién casados hasta el deterioro progresivo de la relación) en la España de la época, que había iniciado con La vida por delante (1958) y La vida alrededor (1959), comedias que habían funcionado muy bien en taquilla. 
Resultado de imagen de El mundo siguePero El mundo sigue, siguiendo la novela homónima de Juan Antonio Zunzunegui, no tiene, sin embargo, rastro alguno de humor a la hora de reflejar la miseria, física y moral, en la que vivían buena parte de las gentes en la España franquista que apenas se abría al desarrollismo… Porque en ella resultaba poco menos que imposible medrar en la vida de forma honrada y sin atropellar a nadie, lo que se refleja con patético realismo a través de los personajes corrientes que pueblan el barrio madrileño de Maravillas, en torno a la Plaza de Chueca. Allí vive la familia que forman Eloísa (Lina Canalejas), sacrificada esposa y madre amantísima, por su marido Faustino (Fernando Fernán-Gómez), un guardia municipal mucho más despótico en la intimidad del hogar, donde con cierta frecuencia “se le va la mano”, que en la calle... Y la prole: un hijo beato salido del Seminario a punto ya de consagrarse al sacerdocio, para emplear su vida en estudiar obsesivamente y rezar como expiación por los pecados familiares; y dos hijas que son polos opuestos en permanente conflicto hasta el punto de zurrarse de lo lindo y lanzarse amenazas de muerte de continuo. Así que, entre una rivalidad entre hermanas que deriva en la inquina más cainita nada ajena a una obsesión casi demente por la riqueza y la ponpa, la envidia será el núcleo de la mayoría de las acciones. Una combinación explosiva de soberbia y animadversión desmedidas que, como no podía ser de otra manera, augura un trágico desenlace...
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 Drama inclemente con un tono documental, El mundo sigue no podía tenerlo fácil en los tiempos de cambio en la imagen exterior del régimen… Y, en efecto, no lo tuvo: rodada en 1963, no llegaría a  estrenarse, testimonialmente, hasta el 10 de julio de 1965 (en sesión doble del Cine Buenos Aires de Bilbao) por los numerosos  problemas con la censura franquista desde su filmación hasta su exhibición y distribución… Como, además, tampoco fue emitida por televisión hasta fechas muy recientes,  resultaba una obra prácticamente desconocida para el gran público hasta su reposición (gracias a la restauración realizada por el hijo de Juan Estelrich, productor de la cienta en su día, y a la distribución de Adolfo Blanco, de Acontracorriente) en el 10 de julio de 2015 en trece salas españolas, por lo que se puede considerar la más «maldita» de las dirigidas por Fernando Fernán Gómez (título que bien podría disputarse con otras como El extraño viaje, 1964). Así que uno de los paladines del indie español, como Jonás Trueba, llegaría a decir (en su blog El viento sopla donde quiere, de elmundo.es, 5-VII-2010) refiriéndose a El mundo sigue que «ahora mismo no recuerdo otra película que me haya mostrado mejor la vida en un país, de una ciudad, de un barrio de la España de los sesenta»… Y es que, cuando ya el Plan Marshall había trasmutado el franquismo de hediondo aliado de Hitler en “vigía de Occidente” para frenar el comunismo, la cámara de Fernando Fernán Gómez tiene la osadía de mostrar cómo las pulsiones adúlteras, la codicia más rastrera, la violencia más o menos soterrada, el hambre sin tregua o el maltrato a las mujeres que brotan y se extienden por ese territorio ante nuestra mirada. Y, refleja, con precisión que desborda lo meramente sociológico, una injusticia constitutiva que parece acogotar nuestro mundo, de forma implacable, al menos desde los tiempos de Fray Luis de Granada (1504-1588), como muestra la cita del dominico (de su Guía de pecadores  de 1556, rehecha en 1567) con la que tan oportunamente arranca la narración… Todo ello la sitúa, con frecuencia, entre las mejores películas españolas de la historia en todas las listas.
Resultado de imagen de El mundo sigueComo siempre, se proporcionará a las personas asistentes documentación sobre la producción proyectada (Ficha técnica y artística, carteles, biografía del director, sinopsis, y comentarios histórico, ético-político y cinematográfico) realizada por el coordinador del Cine-Forum (José Ignacio Fernández del Castro); para, tras la proyección, desarrollar un pequeño coloquio. La sesión se celebrará en el Salón de Actos (Planta Baja) con asistencia libre. Resulta importante señalar la necesidad de acudir puntualmente a la hora fijada, pues, para evitar ruidos que interfieran la proyección, una vez iniciada la misma, se cerrarán las puertas de acceso a  la sala.